De nuevo el pueblo colombiano es convocado para que cumpla con una cita obligada, las Elecciones 2015 se convierten en la fiesta democrática más importante a la que están invitados a sufragar 895.875 magdalenenses.
Y esta no es cualquier jornada electoral, por los últimos meses se convirtió en la más reñida contienda entre algunos candidatos, generando una expectativa tal que se espere haga reducir el número de abstención de las elecciones del 2011 que llegó al 42.97% (119.325 no votaron para las últimas elecciones de alcalde).
Fuera de todo afán politiquero, de la avalancha publicitaria y del ahogo que nos mantienen las invitaciones por medios virtuales, el llamado a los magdalenenses es para que en este domingo vayan a las urnas con un solo propósito: votar por quien consideren merezca regir los destinos del Magdalena, los 29 municipios y el Distrito de Santa Marta.
Sin conveniencias particulares o compromisos inalterables o favores que luego se cobrarán. Hay que pensar en el bien común, porque sin ello esta región jamás saldrá del ostracismo en que se mantiene.
Tenemos la decisión en nuestras manos, somos una sociedad vapuleada por la violencia y la corrupción generada por el olvido estatal. Debemos despertar y para ello cada cuatro años tenemos la oportunidad de escoger a esas personas que demuestran con sus acciones, no con retóricas ni posando felices en afiches retocados con Photoshop; que sean verdaderos líderes, que tengan vocación de servicio, leales y sobre todo honestos con todo un pueblo necesitado.
Hoy es el día de decir si quieren una ciudad, un municipio y un departamento mejor; no depende de ellos, sino de nosotros en nuestra conciencia y visionando lo mejor para las futuras generaciones.
Luego de ocho horas de comicios y ya en la noche, sabremos quienes quedaron, después vendrán los reconteos y las reclamaciones de rigor, para que el 1 de enero del 2016 el Magdalena cuente con nuevas caras en las administraciones municipales, Concejos, Asamblea y la Gobernación.
Seamos consecuentes con nuestros actos, buscamos lo mejor para nuestros hijos y desde nuestro voto, estamos forjándole parte de ese ideal futuro que queremos que tenga.
Salgamos a votar, pero a conciencia.