"Las consecuencias de que se volviera a utilizar armas nucleares, ya sea de manera intencionada o por error, serían terribles. En lo que atañe a nuestro objetivo común de lograr el desarme nuclear, no debemos demorarnos: debemos actuar ahora", señala Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas al referirse sobre la eliminación total de las armas nucleares.
Las consecuencias de las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki los días 6 y 9 de agosto de 1945, muchas de las cuales se viven aún, tienen que ser un ejemplo para el mundo, para que algo así nunca vuelva a suceder. La muerte y la destrucción fueron el resultado, a lo que se une la contaminación radiactiva, la destrucción de la capa de ozono, efectos climáticos y la destrucción de la sociedad.
Sin embargo, el desarme nuclear no se ha logrado. Contrariamente, tras el descubrimiento de la bomba atómica por parte de Estados Unidos en 1945, en apenas unos años, varios países adquirieron la capacidad de desarrollar armamento nuclear: Estados Unidos en 1945, Unión Soviética en 1949, Reino Unido en 1952, Francia en 1960 y China en 1964.
Israel inició un programa de adquisición de armamento nuclear a comienzos de los años 1960, siendo actualmente un país con armamento nuclear. Suecia desarrolló un programa nuclear en los años 1950, al dotarse de armamento nuclear. Destruyó sus arsenales nucleares tras firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear en 1968. India lo hizo en 1974, con un ensayo militar en 1998. Sudáfrica: hubo un programa militar nuclear en los años 1970, pero fue abandonado en 1990. Pakistán: en 1998, Kazajistán devolvió sus arsenales tras la disolución de la Unión Soviética y Corea del Norte realizó un ensayo nuclear en 2006 y en 2009.
Igualmente, se sospecha o se ha sospechado que países como Argelia, Brasil, Irán, Irak, Siria y Arabia Saudita podrían haber desarrollado armamento nuclear.
Así el desarme nuclear se ha convertido en una prioridad para los entes pacifistas, ya que actualmente más de la mitad de la población mundial vive en países que poseen armamento nuclear o forman parte de alianzas nucleares. A pesar de la creciente preocupación mundial por las catastróficas consecuencias del uso de tan solo un arma nuclear -ni que decir tiene las de una guerra nuclear regional o global-, existen unas 17 mil armas nucleares en el mundo.
A fecha de 2015, no se ha destruido físicamente ni una sola arma nuclear de conformidad con ningún tratado, bilateral o multilateral, y tampoco hay negociaciones en marcha sobre esta cuestión. Por el contrario, los países poseedores de armamento nuclear cuentan con programas de modernización de sus arsenales, de largo plazo y bien dotados de fondos, y la doctrina de la disuasión nuclear prevalece en sus políticas de seguridad.
En las Naciones Unidas, lograr el desarme nuclear a nivel mundial es uno de los objetivos más antiguos. De hecho, fue el tema de la primera resolución aprobada por la Asamblea General, en 1946, y ha formado parte de su agenda desde 1959, junto con el desarme general y completo. También, ha sido una cuestión destacada en las Conferencias de las Partes encargadas del examen del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, celebradas en la ONU desde 1975.
En el primer periodo de sesiones extraordinario, dedicado al desarme, que tuvo lugar en 1978, se le dio una particular prioridad al desarme nuclear. Además, este tema siempre ha contado con el apoyo de todos los secretarios generales de la ONU.
La conmemoración de este Día en las Naciones Unidas es especialmente importante, tenida cuenta la universalidad de la Organización y de su experiencia en tratar las cuestiones de desarme nuclear. Es el foro adecuado para abordar uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad: alcanzar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares.