ras el recorrido la canciller colombiana detalló que más de 3.000 personas siguen viviendo en los albergues de la frontera y que a 1.178 colombianos se les pagó el boleto de avión con el fin de que volvieran a su lugar de origen. Holguín insistió en que la reunificación familiar sigue siendo prioritaria para su gobierno y que ha recibido 100 solicitudes para obtener la nacionalidad colombiana provenientes de venezolanos cuyas familias quedaron divididas ante la sorpresiva deportación.
La funcionaria reconoció también que las organizaciones criminales han llevado el "caos" a la frontera, por lo que es necesario trabajar con el gobierno venezolano del presidente Nicolás Maduro.
El mandatario colombiano Juan Manuel Santos "está dispuesto al diálogo pero con condiciones, como son la creación de un corredor humanitario, facilitar la reunificación familiar, el respeto a los derechos humanos y la posibilidad de que los deportados recuperen sus enseres", afirmó la canciller.
Por su parte Almagro pidió a su "amigo" Maduro un mensaje de tranquilidad para que ambos países empiecen a trabajar cuanto antes y evitar el sufrimiento de la gente. El secretario general solicitó urgentemente una vivienda para los cientos de deportados e insistió en el diálogo como única forma de resolver una crisis humanitaria que describió como "penosa".
Mientras Holguín y Almagro recorrían los albergues, el canciller argentino Héctor Timerman y su homólogo brasileño Mauro Vieira se entrevistaban en Caracas con el vicepresidente venezolano Jorge Arreaza.
"Hemos explicado el drama humanitario que se vive en la frontera por culpa de un conflicto interno ajeno a Venezuela", dijo Arreaza. "Casi 6 millones de colombianos están en Venezuela y han disfrutado de sistema de salud gratuito", explicó el vicepresidente tras la reunión.
Arreaza defendió la necesidad de un encuentro "a solas" entre Santos y Maduro para poner fin a la crisis. "Ojalá el presidente Santos acepte una reunión personal", señaló.
Tras su paso por Caracas ambos cancilleres viajaron a Jamaica para hablar personalmente con Maduro, quien copreside la asamblea de Petrocaribe que inició el sábado en la isla caribeña.