El presidente del Congreso, Lidio García, citó a una sesión extraordinaria virtual este viernes para dar inicio a la revisión del decreto expedido por el Gobierno, en medio de un fuerte choque institucional.
Este viernes 26 de diciembre, el Senado de la República interrumpió el receso legislativo para convocar una sesión extraordinaria en la que se abrirá espacio al control político sobre el decreto de emergencia económica firmado por el Gobierno nacional el pasado 22 de diciembre.
La citación fue hecha por el presidente del Congreso, Lidio García, y aunque el orden del día incluye principalmente el anuncio de ascensos en las Fuerzas Militares y de Policía, se habilitó un punto para discutir la declaratoria de emergencia, una decisión que ha generado tensión entre el Legislativo y el Ejecutivo.
El impulso para este debate vino del senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, quien solicitó formalmente que se active el control político al considerar que la medida adoptada por el Gobierno es inédita y podría afectar la estabilidad económica del país sin resolver de fondo los problemas fiscales. El congresista anunció que presentará una proposición para citar un debate específico sobre el decreto y sus alcances.
Le puede interesar: Colombia y Palestina firman acuerdo que amplía derechos laborales a familias del personal diplomático
Motoa sostuvo que la Constitución permite ejercer control político en cualquier momento, incluso durante el receso legislativo, al tratarse de una función permanente del Congreso, distinta al trámite de leyes.
Desde el Gobierno, el ministro del Interior, Armando Benedetti, cuestionó la convocatoria y aseguró que el Congreso solo puede iniciar el estudio de la emergencia una vez el Ejecutivo envíe el informe oficial con las medidas adoptadas. Además, señaló que no existirían razones excepcionales para sesionar de manera virtual. A estas críticas se sumó el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien lanzó duros cuestionamientos contra la presidencia del Congreso.
García respondió que la Constitución no prohíbe la convocatoria a sesiones extraordinarias para ejercer control político mientras se espera el informe del Gobierno y defendió la decisión como un acto de responsabilidad institucional, reiterando que el Congreso no se subordina y que examinará con rigor los decretos expedidos.
Con los ánimos caldeados entre ambas ramas del poder público, la sesión de este viernes marca el inicio de un pulso político que será clave para el futuro del decreto de emergencia económica. Incluso, ya se evalúa la posibilidad de nuevas sesiones la próxima semana para profundizar el debate.