Ayuda humanitaria a migrantes en Magdalena culmina con casi 48.000 beneficiarios tras más de seis años de atención

Foto cortesía.

Departamento
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger
El programa ADN Dignidad finalizará sus actividades en el departamento el próximo 30 de junio, luego de brindar apoyo económico, orientación laboral y fortalecimiento de emprendimientos a población migrante venezolana, colombianos retornados y comunidades de acogida.

Tras más de seis años de operación en el departamento del Magdalena, el programa ADN Dignidad cerrará oficialmente sus actividades el próximo 30 de junio de 2026, dejando como balance la atención de 47.950 personas mediante transferencias monetarias destinadas a garantizar la seguridad alimentaria de población migrante, refugiada, retornada y vulnerable.

La iniciativa, implementada por el Consorcio Cash for Urban Assistance (CUA), integrado por Acción contra el Hambre, el Consejo Danés para Refugiados y el Consejo Noruego para Refugiados, se consolidó desde 2019 como una de las principales estrategias de respuesta humanitaria frente al fenómeno migratorio proveniente de Venezuela en Colombia.

El cierre del programa se produce en un contexto en el que más de 2,8 millones de migrantes y refugiados venezolanos residen actualmente en el país, situación que sigue representando desafíos en materia de inclusión social, acceso a derechos y atención humanitaria.

Además de las ayudas económicas dirigidas a cubrir necesidades básicas, ADN Dignidad impulsó procesos de integración socioeconómica orientados a fortalecer la autonomía de las familias beneficiarias. En Magdalena, 1.414 personas participaron en la estrategia CREA para la integración económica, mientras que 786 emprendimientos recibieron acompañamiento y fortalecimiento.

Foto cortesía.
Foto cortesía.

De igual manera, 291 personas fueron vinculadas a rutas de orientación laboral y 337 accedieron a procesos de inclusión financiera, facilitando su acceso a oportunidades de generación de ingresos y estabilidad económica.

Leer también: Magdalena fortalece la inclusión de población migrante y refugiada

Según cifras del programa, la población atendida estuvo conformada principalmente por migrantes venezolanos, quienes representaron el 74,7 % de los beneficiarios. A ellos se sumaron comunidades de acogida (17,5 %), población desplazada interna (6,1 %) y colombianos retornados (1,8 %).

La estrategia se desarrolló en articulación con cerca de 26 aliados institucionales y comunitarios en municipios como Santa Marta, Ciénaga, Zona Bananera, Aracataca y Fundación, donde participaron alcaldías, organizaciones sociales, entidades no gubernamentales y actores del sector privado.

A nivel nacional, el programa acompañó a más de 405.000 personas durante sus 6 años y 8 meses de ejecución. Los resultados de una evaluación de impacto realizada por la firma internacional 3iE evidenciaron que los ingresos de los hogares beneficiarios aumentaron en un 14 %, mientras que las dificultades para acceder a alimentos disminuyeron en un 25 %, reflejando mejoras en las condiciones de vida de las familias participantes.

Eric Besse, director del Consorcio CUA, destacó que la iniciativa fue más allá de la asistencia inmediata. “ADN Dignidad buscó generar condiciones para que las personas fortalecieran sus medios de vida, accedieran a nuevas oportunidades y avanzaran en sus procesos de integración. Los resultados alcanzados muestran que es posible combinar la respuesta humanitaria con acciones que contribuyan a una mayor estabilidad y bienestar de las familias”, señaló.

Con el cierre del programa en Magdalena y otras regiones del país, concluye una de las respuestas humanitarias más amplias desarrolladas frente a la migración venezolana en Colombia, dejando experiencias y aprendizajes que podrían servir como referencia para futuras estrategias de atención a poblaciones en condición de vulnerabilidad.

Síganos en nuestras redes

Más Noticias de esta sección