El nuevo café está diseñado para soportar temperaturas más altas y proteger la producción nacional ante los efectos del cambio climático, especialmente en zonas cafeteras en riesgo.
La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia anunció el lanzamiento de Umbral, una variedad de café desarrollada durante más de tres décadas de investigación genética. Este grano fue diseñado para resistir temperaturas elevadas y condiciones climáticas extremas, un desafío que actualmente enfrentan numerosos caficultores debido al calentamiento global.
La variedad ha llegado a la sexta generación de mejoramiento (F6) y representa un avance tecnológico clave para la sostenibilidad del sector cafetero nacional.
Resistencia y adaptación en zonas de mayor calor
Umbral está siendo evaluado en nueve fincas experimentales ubicadas en regiones como Nariño, Santander y el Eje Cafetero, donde se monitorea su rendimiento en distintos ecosistemas. Los ensayos muestran que puede cultivarse desde los 850 metros sobre el nivel del mar, ampliando las posibilidades productivas en territorios que hoy enfrentan estrés térmico.
Este desarrollo permitirá a los productores mantener sus cultivos incluso en áreas donde el incremento de temperatura ya está afectando el grano tradicional.
Contexto de la producción nacional
El anuncio se da en medio de un comportamiento mixto en la producción cafetera. Aunque en octubre se registró una disminución del 10% en la producción mensual, el acumulado anual refleja un crecimiento del 7%, pasando de 10,4 a 11,1 millones de sacos.
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Además, en los últimos doce meses, Colombia alcanzó una producción total de 14,7 millones de sacos, con un aumento del 14%, mientras que las exportaciones se ubicaron en 13,3 millones de sacos, lo que representa un crecimiento del 11%.
Proyección hacia los 20 millones de sacos
Con la implementación de Umbral, la Federación confía en avanzar hacia la meta de recuperar la capacidad nacional para producir 20 millones de sacos anuales en el mediano plazo. La variedad no solo busca asegurar la competitividad productiva, sino también proteger los ingresos de miles de familias cafeteras que dependen directamente de esta actividad económica.
Este avance refuerza el papel de Colombia como referente mundial de innovación cafetera y preservación de una tradición agrícola emblemática para el país.