Petro propone cambiar de la Constituyente al “fast track”

Petro ha anunciado su intención de llevar esta propuesta a las cortes y a la sociedad, pero aún persisten muchas incógnitas sobre cómo se llevaría a cabo y qué implicaciones tendría para el orden constitucional y la estabilidad política en Colombia.

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Entre líneas se percibe que el Jefe de Estado podría estar aludiendo a una Constituyente, aunque utilizando un término familiar y generalmente aceptado.


El presidente Gustavo Petro participó en la reunión trimestral del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York, donde pronunció al menos tres importantes discursos que abarcaban toda la historia del conflicto colombiano.

Mencionó la guerra entre liberales y conservadores, el acuerdo de Benidorm de 1956 entre Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, y afirmó que la violencia en el país cambió radicalmente con la declaración de la guerra contra las drogas durante el gobierno de Nixon. Además, destacó que Colombia es una "explosión vital diversa" y explicó por qué nunca existió "un solo imperio indígena" en el territorio nacional.

Después de abordar diferentes temas históricos, Petro concluyó su intervención con una propuesta que podría ser central en la agenda legislativa de su administración a partir del 20 de julio. Anunció que propondrá a la "sociedad colombiana" un fast track para implementar nueve puntos destinados a cumplir el Acuerdo de Paz, aunque extendió esta propuesta hacia la paz total. Además, compartió su visión sobre las negociaciones independientes con el Eln y las disidencias de las Farc

No obstante, entre líneas se percibe que Petro podría estar aludiendo a una Constituyente, aunque utilizando un término familiar y generalmente aceptado en el contexto en el que lo mencionó.

El acuerdo de paz de Colombia, que le valió el Premio Nobel al expresidente Juan Manuel Santos, es reconocido por Naciones Unidas como un logro significativo. La ONU y el Consejo de Seguridad identifican fácilmente el lenguaje del acuerdo, por lo que el concepto de "fast track" les resulta familiar. La diferencia entre el fast track de 2016 y el propuesto por Petro radica en su propósito: el primero se utilizó para incorporar puntualmente el Acuerdo de Paz a la Constitución y aprobarlo entre las partes involucradas. En cambio, la propuesta de Petro busca "cambiar las normas para cambiar la desigualdad", un objetivo mucho más amplio y abstracto que podría abarcar múltiples aspectos simultáneamente.

Petro señaló que el primer fast track, que permitió que el Acuerdo de Paz con las FARC tuviera rango constitucional (a pesar de que el "No" ganó por una ligera mayoría en el plebiscito), fue útil en las fases iniciales del acuerdo, pero ya no es suficiente para las necesidades actuales. El presidente argumentó repetidamente en su discurso que el nuevo fast track sería necesario para modificar las normas que impiden un cambio real en el país.

Esa línea argumentativa es la misma que el presidente ha usado para defender su ambigua propuesta de constituyente y poder constituyente. 

Lo que está claro es que el fast track para las reformas y la implementación que propone Petro tendría que ser aprobado por el Congreso, y no se entiende claramente cómo esto podría derivar en una Asamblea Nacional Constituyente para redactar una nueva Constitución.

“Se necesita un cambio de normas que permitan los productos del acuerdo de paz: Planes de salud, planes de vivienda, reforma agraria integrada, verdad integral no fragmentada, integración del territorio al desarrollo nacional. Por eso proponemos estos diez puntos”, agregó el jefe de Estado.

A continuación, detalló sus nueve puntos iniciales, que son los siguientes:

  1. Modificación de las vigencias futuras y del marco de mediano plazo para priorizar las obras de inclusión territorial.
  2. Cambio en el sistema general de participaciones para destinar recursos a los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET).
  3. Liberación de los productores de hoja de coca encarcelados.
  4. 4. Mejora y aumento obligatorio de las inversiones en los programas colectivos del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS).
  5. Transformación de los títulos hereditarios en las áreas selváticas, destacando que muchas de las zonas PDET se encuentran en zonas de selva.
  6. Planteamiento de una reforma agraria que facilite la compra rápida y administrativa de tierras para este propósito.
  7. Propuesta de establecer un sistema único de justicia para todos los sectores, incluyendo organizaciones narcotraficantes relacionadas con el conflicto.
  8. 8. Propuesta de ampliar el período de implementación por 7 años adicionales.
  9. Anuncio del presidente sobre la propuesta de un nuevo fast track para modificar normativas y avanzar en los objetivos del acuerdo de paz. "Lo presentaremos ante la sociedad colombiana y el Congreso", afirmó.
  10. Insistió en la conversión de deuda por acción climática, enfatizando en que el dinero adicional se destine al acuerdo de paz.

El "fast track" es un mecanismo legislativo que permite acelerar la tramitación y aprobación de ciertas leyes o reformas consideradas prioritarias. 

En el contexto del Acuerdo de Paz en Colombia, el fast track aprobado por la Corte Constitucional en 2016 facilitó que los debates fundamentales relacionados con el Acuerdo pudieran ser votados en bloque y resueltos en un máximo de tres sesiones del Congreso. 

Esto incluía la aprobación de reformas constitucionales, que normalmente requerirían un proceso más extenso con dos rondas de debates entre comisiones y plenarias de la Cámara y el Senado.

Este mecanismo fue crucial para el Gobierno de Santos, ya que permitió agilizar la implementación del Acuerdo de Paz al optimizar los tiempos legislativos, garantizando que normas importantes como la creación, funciones y operación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) fueran aprobadas rápidamente. Sin el fast track, la implementación del Acuerdo habría enfrentado obstáculos significativos en el Congreso y habría tomado mucho más tiempo para ser completada.

El presidente Petro ha propuesto utilizar el mecanismo del fast track, similar al implementado para la aprobación del Acuerdo de Paz en 2016, para avanzar en reformas clave como la agraria, de salud y vivienda.

Este mecanismo permitiría votar estas reformas en bloque y en un máximo de tres sesiones del Congreso, optimizando el proceso legislativo y evitando los obstáculos que han enfrentado estas iniciativas en el pasado.

Aunque Petro ha descartado convocar una Asamblea Nacional Constituyente extraconstitucional, su propuesta plantea modificar normas constitucionales utilizando el fast track, lo cual ha generado ambigüedades y preocupaciones entre expertos constitucionales. Sergio Serviche, abogado constitucionalista de la Universidad de la Sabana, destaca que aún no está claro si se recurrirá a mecanismos fuera de la Constitución actual y qué se entiende exactamente por "acuerdo nacional", un término mencionado por Petro y otros para justificar estos cambios.

El ex presidente Santos ha rechazado apoyar una Constituyente adicional, considerándola innecesaria e inviable, aunque recientemente ha surgido un contexto en el que figuras cercanas a él han retomado discusiones emblemáticas de su mandato, influenciadas por la actual administración de Petro.



El presidente solicitó la creación de una misión internacional para apoyar a la Fiscalía en la investigación de los homicidios de excombatientes que se acogieron al Acuerdo de Paz, con el objetivo de identificar tanto a los autores intelectuales como materiales de estos crímenes. 

 

Además, destacó que esta misión podría contribuir a detener el resurgimiento de grupos neo-paramilitares en el Magdalena Medio colombiano, los cuales, según mencionó, están ganando fuerza con el respaldo de empresarios narcotraficantes y cierta actividad política.


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