Estudio revela que niños colombianos presentan signos de cambios en su salud mental

Red Papaz hace un llamado a familias, colegios y tomadores de decisión , colegios y tomadores de decisión para poner todo al servicio de la recuperación del entorno escolar, que es el entorno de protección por excelencia.

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El análisis fue adelantado por el Instituto Colombiano de Neurociencias.
La rápida propagación de la Covid-19, reconocido como pandemia por la Organización Mundial de la Salud, llevó a que el pasado 12 de marzo, el Gobierno Nacional declarara el estado de emergencia sanitaria. Desde hace casi 100 días, los colegios públicos y privados del país suspendieron sus actividades, donde madres, padres y cuidadores se convirtieron en apoyo en el proceso educativo de niñas, niños y adolescentes.

A raíz de esta situación, el Instituto Colombiano de Neurociencias realizó el cuestionario “Emergencia Sanitaria y su Impacto Sobre Nuestros Niños” dirigido a madres, padres y cuidadores, con el fin de identificar posibles manifestaciones relacionadas con cambios en el comportamiento o en las habilidades académicas de niñas, niños y adolescentes.

El estudio recogió la información de 651 hogares con 1044 menores de 18 años, de los cuales el 32% eran de 8-12 años, 31% entre 4 y 7 años, 26% mayores de 13 años y el 11% restante menores de 3 años. El 48% de los hogares que participó tienen un hijo y 43% tienen 2 hijos.
De acuerdo con el cuestionario, durante el confinamiento niñas, niños y adolescentes están en riesgo de desarrollar trastorno por estrés agudo.
De acuerdo con el cuestionario, durante el confinamiento niñas, niños y adolescentes están en riesgo de desarrollar trastorno por estrés agudo.
Resultados del cuestionario

• 88% de niñas, niños y adolescentes en los hogares encuestados tienen signos relacionados con cambios en la salud mental y el comportamiento. Conductas que afectan, principalmente, a personas entre los 4 y los 12 años.
• 42% de los niños tienen signos relacionados con alteraciones en las habilidades académicas.

• 41% tiene problemas para acostarse a dormir o levantarse, siendo más frecuente en personas mayores de 13 años.

• 36% de niñas y niños entre los 4 y los 12 años contesta fuerte o grosero.

• 31% se frustra con frecuencia.

• 29% se aburre con facilidad.

• 26% le cuesta trabajo concentrarse.

• 25% de niñas y niños menores de 3 años se irritan y lloran con facilidad.

• En relación con las dificultades de conectividad, 56% de los encuestados percibe escasa dificultad para la realización de las tareas escolares.

De acuerdo con el cuestionario, durante el confinamiento niñas, niños y adolescentes están en riesgo de desarrollar trastorno por estrés agudo, estrés postraumático, adaptativo, depresión y ansiedad.

Estos resultados son consistentes con los estudios que se han realizado a nivel mundial. Según el Observatorio de la Infancia en Andalucía (España), los padres perciben un impacto negativo del aislamiento en los niños en un 47.4% en la salud mental. Por su parte, un estudio realizado en China reportó un 20% de casos de depresión en los niños, un mes después del cierre de los colegios.

Anñalisis del estudio

Las cifras que arroja este cuestionario evidencian situaciones que están ocurriendo con niñas, niños y adolescentes, sumado a la pandemia; por esta razón, Red PaPaz hace un llamado a familias, colegios y tomadores de decisión para poner todo al servicio de la recuperación del entorno escolar, que es el entorno de protección por excelencia para niñas, niños y adolescentes.

Para Jorge Eslava Cobos, director Instituto Colombiano de Neurociencias, las anteriores cifras – cuando se analizan con las otras evidencias disponibles que señalan un menor riesgo de enfermedad y muerte para los niños como consecuencia del Covid y una menor potencia como vectores de lo que se solía asumir – obligan a reflexionar de la manera más serena posible sobre el imperativo de que los niños regresen lo más pronto posible a las aulas.

A su turno, para Francisco Cajiao, experto en educación, resalta la necesidad de examinar con mucha cabeza fría los datos que se ofrecen desde las diversas fuentes de información científica, pues la toma de decisiones relacionadas con el regreso a la presencialidad no puede ser el resultado de un pánico no siempre justificado. También es muy importante sopesar los riesgos de salud asociados con el aislamiento, pues no solamente están los detectados en la encuesta, sino los que se asocian con desnutrición y atención de otras situaciones que usualmente se resuelven bajo la acción profesional de los maestros.

De todos modos es prudente esperar un poco más, pues cada semana se está conociendo más información y se están ajustando las condiciones para retornar a las diversas actividades sociales.

41% de los niños encuestrados tiene problemas para acostarse a dormir o levantarse, siendo más frecuente en personas mayores de 13 años.