Habitantes del municipio decidieron levantarse de la mesa ante la falta de conciliación con la ANI y la concesionaria Yuma y continúan reclamando soluciones tras más de una década de espera.
La tensión entre la comunidad de Aracataca y el Gobierno Nacional volvió a escalar luego de que líderes sociales decidieran retirarse de una mesa de concertación ante la falta de acuerdos concretos.
El encuentro, en el que participaron representantes de la concesión Yuma Concesionaria y de la Agencia Nacional de Infraestructura, terminó sin avances frente a la principal exigencia de los habitantes: la construcción de un puente que garantice el acceso directo al municipio.
Para la comunidad, esta obra es fundamental no solo para mejorar la movilidad, sino para evitar que el desarrollo vial termine afectando la conectividad del territorio.
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Una deuda histórica
El malestar no es reciente. Según voceros locales, durante más de diez años se han realizado decenas de reuniones sin resultados efectivos, lo que ha incrementado la desconfianza hacia el proyecto.
Los habitantes sostienen que la planeación inicial de la vía no tuvo en cuenta las particularidades del municipio ni sus dinámicas sociales, lo que hoy se traduce en dificultades de acceso y riesgos de aislamiento.
La preocupación es mayor si se tiene en cuenta el potencial turístico y cultural de Aracataca, reconocido por ser la tierra natal del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, y que busca consolidarse como uno de los destinos más importantes del Magdalena.
Impacto en comunidades rurales
Las afectaciones también se extienden a zonas rurales y corregimientos cercanos a la Troncal de Oriente, donde cientos de familias enfrentan dificultades para movilizarse y sacar sus productos agrícolas.
Campesinos han advertido que el deterioro de las vías de acceso ha generado pérdidas económicas y riesgos en el transporte de sus cosechas.
Además, líderes comunitarios aseguran que miles de personas podrían verse perjudicadas si no se ajusta el diseño del proyecto para garantizar condiciones adecuadas de conectividad.
Exigen intervención y soluciones concretas
Frente a este panorama, dirigentes sociales han reiterado su llamado al Gobierno Nacional para que intervenga y priorice soluciones definitivas, incluyendo la asignación de recursos para la construcción del puente.
Aunque en el pasado se han registrado protestas como mecanismo de presión, la comunidad insiste en que no se opone al desarrollo, sino que exige ser incluida en él.
El rompimiento del diálogo marca un nuevo punto crítico en este conflicto, que mantiene en incertidumbre una obra clave para la región.