Hoy 35 familias asentadas en esa población palafita que integra el municipio de Puebloviejo, están pensando en emigrar como en las peores épocas en las que fue azotada por la violencia. * Permanecen aferradas a Dios y en espera que los gobiernos departamental y nacional se acuerden que ellos existen.
La otrora principal despensa pesquera de la región Caribe de Colombia, afronta una crisis ambiental que requiere la atención urgente de las autoridades ambientales del Magdalena y la Nación.
La situación fue constatada mediante visita propuesta por el alcalde del municipio de Puebloviejo, Wilfrido Ayala Moreno, en la que ofreció servicio médico y entrega de medicamentos, lo mismo que recreación y juegos a los más pequeños de la población.
Pero la principal preocupación para sus habitantes, según manifestó Lázaro Rafael Pertúz Cotes, es la falta de agua por las compuertas y talanqueras instaladas de manera arbitraria por los grandes finqueros en la cuenca media y alta del río Aracataca que desemboca en esa área de la zona suroriental del complejo lagunar.
Y es que la situación trae serias afectaciones, la primera los priva de la posibilidad de contar con el preciado líquido para su consumo y los quehaceres diarios y la segunda repercute en la oxigenación de la misma ciénaga que hoy presenta una coloración negra y emana olores putrefactos permanentemente.
El estado del complejo de agua ha reducido las posibilidades laborales para los pescadores, quienes hoy ya no pueden capturar los peces ni para su propio sustento. Se tienen que conformar con los de tamaño pequeño.
“Aquí estamos pasando bastante necesidad. Aquí se sale a pescar y el personal viene sin nada y el río Aracataca está anulado y estamos pasando sed por la falta de agua”, manifestó Pertúz Cotes.
Su experiencia le permite vaticinar a este veterano pescador una catástrofe similar a la década de los noventa si no se toman acciones urgentes, porque así como ocurre con el río Aracataca, pasa con río Frío, Fundación, Pájaro y otros afluentes que desembocan en el espejo de agua, pero que los terratenientes y especialmente los palmeros y ganaderos detienen las aguas en sus predios e interrumpen el curso normal.
La falta de agua dulce está provocando la muerte de manglares, peces muertos, agua contaminada por materia orgánica y un alto grado de salinidad en el complejo lagunar.
En un tono de quien ha sido embargado por la desilusión y la desesperanza, ha sentenciado que tendrán que emigrar de este territorio en el que la mano del Estado Nacional no llega y que han perdido cualquier posibilidad de subsistir las 35 familias que aún están asentadas y las que están conformadas por casi 60 menores de edad.
Precisamente, esos pequeños no reciben el servicio de educación desde el año anterior porque a la maestra que se encontraba se le venció el contrato y hasta el momento no ha llegado su reemplazo.
“Para que mañana nuestros pelaos no pasen trabajo y tengan educación aquí necesitamos que envíen la maestra. En la educación estamos muy mal porque los niños no tienen y eso lo estamos necesitando”, manifestó Pertúz Cotes.
Opina el alcalde
El mandatario de Puebloviejo, (Magdalena), Wilfrido Ayala Moreno, ha sido uno de los principales preocupados desde que llegó a la administración de ese municipio el pasado 1 de enero de 2016.
Dijo que en estos primeros cien días de su gobierno, no ha encontrado eco a sus peticiones y denuncias en las autoridades departamentales y nacionales, pero seguirá defendiendo los derechos de sus coterráneos de vivir dignamente con toda la garantía de sus derechos.
El mandatario municipal, llevó el fin de semana anterior una brigada de atención médica que incluyó medicina general y sus respectivos medicamentos.
Asimismo, el despacho de la gestora social, Karen Torres ofreció varias horas de juego y recreación a los niños aprovechando abril, mes de la niñez y la recreación.
Ayala Moreno precisó que lo que se ha hecho no es suficiente para amainar la crisis que afrontan los habitantes de Bocas de Aracataca, pero desde su gobierno hace los esfuerzos necesarios para que las instancias departamentales y nacionales sean más comprometidas con estas familias que también pertenecen a Colombia.