El aporte del movimiento político de la administración distrital al candidato Abelardo De la Espriella en la segunda vuelta, fue apático con respecto a la primera vuelta.
Los resultados electorales de la segunda y definitiva vuelta presidencial sacaron a la luz lo que silenciosamente ha venido circulando a manera de rumor en los pasillos del palacio distrital y que el grupo político de la administración ha tratado de ignorar en una especie de silencio cómplice frente a lo que viene sucediendo, consistente en torpedear el desarrollo de las políticas implementadas por el alcalde Carlos Pinedo.
El rumor a voz alta es que el gobierno de Pinedo está infiltrado por militantes de Fuerza Ciudadana, movimiento declarado abiertamente enemigo de su mandato desde que tomó posesión de la Alcaldía. Funcionarios de alto y medio rango continúan enquistados en las distintas dependencias de la administración distrital simulando lealtad al gobierno, pero en realidad de verdad mantienen permeadas todas las dependencias leales a su verdadero movimiento político.
Así lo demuestran los resultados de la segunda vuelta, en la que el candidato Abelardo De la Espriella, que se supone contaba con el respaldo del movimiento político de la administración distrital, de los partidos Centro Democrático y Cambio Radical y de la dirigencia comunal de la ciudad, solo obtuvo 97.476 votos frente a Iván Cepeda, quien volvió a demostrar su supremacía electoral con 145.942 votos.
Esos datos alcanzaron un incremento de 18.120 votos frente a la votación obtenida por De la Espriella en la primera vuelta, que fue de 79.356 votos. Aclarando que en la primera vuelta De la Espriella no contaba con el respaldo del movimiento político de la alcaldía ni de los partidos y mucho menos de la dirigencia comunal. En la primera vuelta, el apoyo fue para la candidata del Centro Democrático Paloma Valencia, quien solo obtuvo 10.064 votos, distinto a Cepeda, que en esa primera vuelta obtuvo en Santa Marta 112.812 votos.
Es decir, mientras De la Espriella subió su votación en la segunda vuelta en 18.120 votos, Cepeda la subió 33.130 votos al pasar de 112.812 en primera vuelta a 145.942 votos en segunda vuelta.
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Es evidente que si el aporte de los partidos Centro Democrático y Cambio Radical, al igual que del movimiento político de la alcaldía y de la dirigencia comunal a Paloma Valencia en primera vuelta, fue de tan solo 10.64 votos; en la segunda vuelta, en vez de abonarlos a la candidatura de De la Espriella, lo que hizo fue restar, pues el incremento de la votación de De la Espriella en la segunda vuelta fue de tan solo 18.120 votos, o sea 8.120 votos más de lo abonado a Paloma en la primera vuelta, que bien pudieron salir de la espontaneidad e incluso de los que se voltearon o cambiaron la decisión a última hora.
En conclusión, la gente de la administración distrital que se supone apoyaría a De la Espriella demostró una vez más que su corazón está en la izquierda e incluso en el color naranja, a cuyo adoctrinamiento pertenecieron durante 12 años consecutivos.
Y la cruda verdad de todo esto es que son varias las dependencias de la administración que siguen permeadas sin ningún control. Hay infiltrados en la Dirección de Rentas, en Contratación, en la Secretaría de Promoción Social, en Comunicaciones, en Salud Distrital, en la ESE Distrital y en muchas otras dependencias que ameritan un relevo tanto generacional como de políticas públicas y de nuevas oportunidades a quienes hicieron parte de “Santa Marta Sí Puede”.