Polémica por construcción en el cerro Ziruma

Obra en el cerro Ziruma cuenta con licencia urbanística, pero despierta preocupación. Foto derechos reservados EL INFORMADOR

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Construcción en el cerro Ziruma, en la vía a El Rodadero, genera debate entre legalidad urbanística y protección ambiental. Foto derechos reservados EL INFORMADOR

La obra que cuenta con licencia genera dudas en la comunidad. Esta reabre el debate sobre la intervención en cerros en Santa Marta. La ciudadanía cuestiona el impacto ambiental que genere y el cumplimiento de la normativa.

Una nueva controversia se desató en Santa Marta tras conocerse una denuncia ciudadana sobre una construcción en el cerro Ziruma, específicamente en la vía que conduce hacia El Rodadero, una zona ambientalmente sensible y de alto valor paisajístico.

El caso fue puesto bajo la lupa luego de una investigación realizada por el equipo periodístico de EL INFORMADOR, en la que se evidenció que la obra sí cuenta con una licencia de construcción debidamente expedida. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para disipar las inquietudes de la comunidad, que cuestiona la viabilidad de este tipo de proyectos en áreas de ladera.

Habitantes y transeúntes de la zona han manifestado su preocupación por posibles afectaciones al ecosistema, teniendo en cuenta que durante el pasado Frente Frío el pasado 3 de febrero del presente año, ya que, este provocó deslizamiento del cerro hacía la carretera; también están preocupado por el precedente que podría sentarse frente a futuras construcciones en sectores similares.

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Licencia urbanística y dudas ambientales

De acuerdo con la declaración entregada por la curaduría N°2, el Ingeniero Alberto De Luque, quien otorgó la licencia,N° 7001-2-22-0180, con la fecha de expedición 15/12/20222, la construcción cumple con los requisitos establecidos en la normativa vigente.

Dicha construcción cuenta con una vigencia determinada de cuarenta y ocho meses desde el 05 de enero del 2023, hasta el 05 de enero del 2027.

“En el POT este sector está definido con tratamiento de desarrollo. Por lo tanto su intervención urbanística es viable mediante licencia de urbanismo y construcción”, indicó el Ingeniero Alberto De Luque.

El funcionario explicó que, tras la revisión correspondiente, el proyecto se ajusta a las disposiciones del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Santa Marta, lo que permitió la aprobación del permiso.

“No obstante las autoridades ambientales, podrían solicitar de manera posterior, permisos. Licencias o planes de manejo ambientales para la ejecución de las obras o aprovechamientos forestales, vertimientos, ocupación de cauces, estos permisos son posteriores a la expedición de la licencia”, expresó Alberto De Luque.

No obstante, el debate se centra en el alcance de dicha licencia y en si se han considerado todos los impactos ambientales que podría generar la intervención en esta zona montañosa.

Esto dice el POT por parte de las construcciones en cerros

Según lo establecido en el POT de Santa Marta, el sector donde se adelanta la obra está clasificado bajo un tratamiento de desarrollo, lo que significa que su intervención urbanística es viable mediante la expedición de licencias de urbanismo y construcción.

En ese sentido, De Luque precisó que no existe una restricción absoluta para construir en este tipo de áreas, siempre que se cumpla con la reglamentación urbanística vigente.

En relación con los permisos ambientales, el curador explicó que, debido a que el POT cuenta con concertación ambiental, no es un requisito previo solicitar autorización ante el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa) para la expedición de la licencia.

Asimismo, aseguró que a los curadores urbanos se les ha prohibido exigir requisitos adicionales a los contemplados en la norma. Sin embargo, aclaró que las autoridades ambientales sí pueden intervenir posteriormente, solicitando licencias, permisos o planes de manejo ambiental para aspectos como aprovechamiento forestal, vertimientos u ocupación de cauces.


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Preocupación ciudadana persiste

A pesar de las explicaciones técnicas, la construcción continúa generando inconformidad entre algunos sectores de la ciudadanía, que consideran necesario un mayor control sobre las intervenciones en cerros, especialmente en una ciudad como Santa Marta, donde estos ecosistemas cumplen funciones clave en la regulación ambiental y la conservación del paisaje.

El caso del cerro Ziruma vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de equilibrar el desarrollo urbano con la protección ambiental, así como de fortalecer la pedagogía institucional para que la comunidad comprenda los alcances de las licencias y los procesos de control.

Esta construcción ha generado inquietudes entre los conductores del sector, ya que el proyecto contempla su desarrollo como zona urbana. Esto ha despertado dudas sobre cómo se verá afectada la movilidad en un área que actualmente registra un alto flujo vehicular.

 

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