Ciudadanos denuncian descontrol en chivas rumberas que alteran el orden en Santa Marta

FOTO: ARCHIVO EL INFORMADOR

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Residentes reportan imprudencias y altos niveles de ruido; las autoridades anuncian controles para mitigar impacto en zonas residenciales.

A través de la línea de denuncias ciudadanas #SoyInformador 310 7211581, varios habitantes de Santa Marta han reportado de forma reiterada las imprudencias y desórdenes provocados por las chivas rumberas, vehículos que recorren las calles con música a alto volumen, sin respetar la normativa ambiental ni las reglas de tránsito.

Los ciudadanos aseguran que estas prácticas ponen en riesgo la movilidad, la seguridad vial y la tranquilidad de los barrios, especialmente durante las noches y fines de semana, cuando más operan estos vehículos turísticos.

“Pedimos mano dura contra estos vehículos”: comunidad samaria

En los videos enviados por la ciudadanía se observa cómo las chivas circulan sin controles visibles, generando aglomeraciones, bloqueos viales y contaminación auditiva. La comunidad ha hecho un llamado urgente a las autoridades de tránsito, en particular a la Secretaría de Movilidad, para que intervengan y hagan cumplir las normas establecidas para este tipo de servicio.

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Pese a que las chivas rumberas son una de las actividades más populares del turismo nocturno en la ciudad, los residentes aseguran que se han convertido en una fuente constante de molestias y alteraciones al orden público.

“Se superan los niveles permitidos de ruido”: Dadsa

Ante las denuncias, el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental DADSA confirmó que ha recibido múltiples reportes ciudadanos sobre altos niveles de ruido emitidos por las chivas.

Paola Gómez, directora de la entidad, señaló en diálogo con EL INFORMADOR que “se han identificado niveles de ruido que superan los límites permitidos por la Resolución 0627 de 2006, que establece un máximo de 65 decibeles en horario diurno y 55 en horario nocturno”.

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Medidas en marcha para mitigar el impacto

Como respuesta, el Dadsa anunció la implementación de operativos nocturnos para controlar los decibeles, verificar permisos sonoros y definir rutas y horarios que minimicen la afectación en barrios residenciales. También se contempla capacitar a conductores y propietarios sobre buenas prácticas acústicas, además de exigir la certificación de los sistemas de sonido utilizados.

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