Durante más de tres siglos, la ciudad de Santa Marta fue escenario de constantes amenazas por parte de piratas y potencias enemigas. Para resistir estos embates, la Corona española levantó un sistema de fortificaciones del cual aún quedan vestigios. Esta es la historia de los fuertes que alguna vez protegieron la primera ciudad de Colombia.
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Equipo de redacción EL INFORMADOR.
Vea el video completo Murallas contra el olvido:
1. Casa-fuerte de García de Lerma (1530)
Fue la primera estructura defensiva de la ciudad. Ordenada por el gobernador García de Lerma, se conoció como la ‘Casa del Rey’. Su función principal era proteger a los primeros colonos de los constantes ataques de los pueblos indígenas. Construida con materiales rudimentarios, su resistencia fue limitada. Se ubicó en el núcleo fundacional de la ciudad, pero fue destruida por temporales.
2. Casa-fuerte de Bonda (1536 - reforzada en 1572)
Ubicada en el corregimiento de Bonda, esta casa-fuerte fue concebida como refugio frente a la resistencia de los indígenas Bonda. Su primera versión fue frágil y colapsó. En 1572, el gobernador Luis de Rojas levantó una torre fuerte como ‘alojamiento’ defensivo. Sin embargo, fue demolida por el gobernador Lope de Orozco tras pactar la paz con los pueblos indígenas locales.
3. Fuerte de San Juan de las Matas (1602)
Con el inicio del siglo XVII, Santa Marta intentó reforzar su defensa marítima. El capitán Juan Guiral Belón construyó esta estructura en la playa, inspirada en la encomienda de San Juan. Durante más de 30 años fue el bastión principal de la ciudad, aunque carecía de artillería y contaba con una guarnición escasa y mal equipada.
4. Fuerte de San Vicente (1644)
Levantado por el gobernador Vicente de los Reyes Villalobos, este fuerte se construyó más al norte que el de San Juan de las Matas. Fue edificado con la ayuda de esclavos e indígenas y reforzado posteriormente por el ingeniero Francisco Ficardo, quien añadió un foso, cuarteles, garita y cerramiento. Jugó un rol defensivo clave en medio de la decadencia económica y militar de la ciudad.
5. Fuerte de Nuestra Señora de la Caridad o de Betín (1663)
Ubicado en la punta de las Abras de Santa Ana, fue construido por el ingeniero y gobernador interino Juan Betín. Esta explanada artillada buscaba frenar incursiones enemigas por la bahía. Aunque modesta, su presencia era símbolo de los esfuerzos por mantener la defensa pese a la pobreza y el abandono institucional.
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6. Fuerte de San Antonio (1719)
Ordenado por el gobernador Juan Beltrán de Caicedo, surgió como respuesta a incursiones holandesas y piratas por el sur de la bahía. Su ubicación era estratégica: vigilaba Playa Lipe y otros posibles puntos de desembarco. Fue parte del intento por cerrar las brechas del esquema defensivo samario del siglo XVIII.
7. Fuerte de San Fernando (1725)
Construido en honor al rey Fernando VI, este fuerte tuvo gran importancia por su intento de taponar el ingreso desde el sur de la bahía. Se convirtió en uno de los pilares del plan de defensa presentado al rey Carlos III, aunque muchas de las obras propuestas para acompañarlo nunca se realizaron.
8. Fuerte de la Isla del Morro (1739, 1762, 1778)
Ubicado en la isla del Morro, frente a la bahía, fue uno de los últimos y más importantes fuertes construidos. En 1739 se inició su edificación y fue reforzado en 1762 y 1778. Su función era vigilar el acceso marítimo principal a la ciudad. En 1778, el brigadier general Agustín Crame recomendó su refuerzo como una de las pocas estructuras realmente útiles.

fortificación erigida en 1739, desde donde se vigilaba la bahía y se protegía
la ciudad de posibles ataques marítimos.
Derechos Reservados/ELINFORMADOR
Aunque gran parte de estas fortificaciones desaparecieron, su existencia marcó profundamente el desarrollo urbano, militar y social de Santa Marta. A diferencia de Cartagena, la ciudad nunca alcanzó un sistema defensivo completo, lo que la hizo vulnerable durante siglos. Sin embargo, los fuertes de San Fernando y el Morro, aún en pie, son vestigios invaluables de una época en la que el Caribe ardía bajo el fuego del saqueo, la codicia y la resistencia. Son también testigos de la tenacidad de una ciudad que, a pesar del olvido imperial, resistió el paso de los siglos.
En la más reciente reunión de la Comisión de los 500 Años de Santa Marta, el Gobierno Nacional anunció la recuperación de los fuertes San Fernando e Isla del Morro, con el propósito de integrarlos a la oferta turística de la ciudad.

con fecha del 1 julio de 1743. Derechos Reservados/ELINFORMADOR
Paralelamente, avanza una acción popular interpuesta por la Universidad del Rosario, con el apoyo de la Universidad del Magdalena, orientada a la recuperación del Fuerte San Fernando. Esta acción fue impulsada tras una investigación de EL INFORMADOR, que reveló el grave deterioro en el que se encuentra esta histórica estructura.
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En el ámbito local, el Concejo Distrital estudia una proposición presentada por el concejal Alberto Socarrás, que busca declarar ambos fuertes como sitios turísticos. La iniciativa incluye su restauración integral, con el objetivo de preservar su valor patrimonial y permitir que tanto samarios como visitantes puedan conocer y apreciar estos emblemáticos vestigios del pasado colonial.
Distintas propuestas convergen en el interés común de rescatar estos monumentos históricos aún presentes en la ciudad. La ciudadanía espera que estas iniciativas se materialicen pronto, como parte del legado que Santa Marta busca preservar en el marco de su quinto centenario.
