Conozca la celebración de la Octava de Navidad

La Natividad del Señor celebra su primera venida, cuando Dios se hace pequeño y asume nuestra naturaleza humana. Ese día se puede celebrar tres Misas, según la antigua tradición romana, en la noche, a la aurora y en el día.

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Como es tradición en la Iglesia, la noche del 24 de diciembre se celebró de manera solemne la Natividad del Señor para darle paso a los ocho días llamados “Octava de Navidad”, que comienza el 25 de diciembre y concluye el 1 de enero, en los que igualmente se festeja el nacimiento del Niño Dios.
La Octava de Navidad es el tiempo que consta desde la Natividad de Jesús hasta el 1 de enero que se celebra la Solemnidad de María Madre de Dios.

La celebración de la Octava Navidad tiene sus raíces en el Antiguo Testamento, en el que los judíos festejaban las grandes fiestas por ocho días. Asimismo, tal como se lee en el Génesis (17, 9-14), hace muchos siglos Dios hizo una alianza con Abraham y su descendencia cuyo signo es la circuncisión al octavo día después del nacimiento.

La Navidad comienza el día 24 de diciembre en la noche con la celebración de la llamada Misa de Gallo, que es la Misa de Navidad. A partir de ahí, por los ocho días siguientes, se celebra la Octava de Navidad. Esta celebración, que se hace extensiva por ocho días, es tomada de la costumbre judía de celebrar las fiestas religiosas más importantes, y el nacimiento de un niño, por este número de días simbólico para ellos. Por eso al igual que la Navidad la Pascua tiene su propia octava.

La Natividad del Señor celebra su primera venida, cuando Dios se hace pequeño y asume nuestra naturaleza humana. Ese día se puede celebrar tres Misas, según la antigua tradición romana, en la noche, a la aurora y en el día.

Para el padre Jesús Orozco, párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, en el año litúrgico existen dos momentos especiales los cuales llaman Octava de Pascua de Resurrección, que es como la gran conclusión y promulgación de la Semana Santa; y también está la Octava de Pascua de Navidad en la que reconocemos que Cristo ha reencarnado en las entrañas virginales de María.

“Nosotros estamos llamados a cantar y a proclamar con los Ángeles y Pastores, Gloria a Dios en el cielo y en la tierra, paz a los hombres que aman al señor. Que sea la oportunidad para que todos los lectores de EL INFORMADOR cantemos al señor, lo glorifiquemos y vayamos descubriendo que en tiempo de pandemia también podemos glorificar a Dios y descubrirlo presente en los hermanos más necesitados”, dijo el párroco.

En la Octava de Navidad también se celebran las siguientes fiestas importantes:

El 26 de diciembre se recuerda a San Esteban, el protomártir, que dio la vida por anunciar a Cristo. Su vida podemos encontrarla en el libro de los Hechos de los Apóstoles.

El 27 de diciembre se conmemora a discípulo amado, a San Juan, quien anunció desde su vivencia de fe que Dios es Amor. Para conocer su vida, pensamiento y apostolado podemos leer el Evangelio según San Juan y sus tres cartas apostólicas.

Los Santos Inocentes.

El 28 de diciembre se celebra la memoria de los niños a los que mató el ciego furor de Herodes por causa de Jesús, se puede ver en el Evangelio según San Mateo. La tradición litúrgica los llama «Santos Inocentes» y los considera mártires. La Iglesia recuerda este día la innumerable multitud de niños no nacidos y asesinados al amparo de las leyes que permiten el aborto.

El segundo domingo de Navidad, la Iglesia celebra a la Sagrada Familia. Nos dice el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia: “El recuerdo de José, de María y del niño Jesús, que se dirigen a Jerusalén, como toda familia hebrea observante, para realizar los ritos de la Pascua, animará a que toda la familia acepte la invitación a participar unida, ese día, en la Eucaristía.”

El 1 de enero se celebra a María Madre de Dios. Y con esta Solemnidad termina la octava de Navidad.

Estas son las fiestas principales de la octava, aunque existen dos memorias que se pueden celebrar libremente. El 29 de diciembre, a Santo Tomás Becket, obispo y mártir nacido en Londres. Y el 31, a San Silvestre I, papa del siglo IV, que gobernó a la Iglesia bajo el reinado de Constantino el Grande.

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