Hoy a las 4:00.P.M. en el auditorio del Sena comercial, la Vicerrectoría de Extensión y Proyección Social de la Universidad del Magdalena, en alianza con el Sena organizan este conversatorio que es el preámbulo de lo que será para el próximo año el gran foro sobre la promulgación de los derechos de las personas en condición de discapacidad.
Participarán delegaciones de la universidad Sergio Arboleda, Universidad Cooperativa de Colombia, Universidad del Magdalena y entes defensores de la comunidad como el Defensor del pueblo, el Personero distrital, el Director del ministerio de Trabajo en Santa Marta, Policía Metropolitana.
“Estamos llegando a diferentes sectores con la universidad incluyente, sector educativo, sector comercial, sectores comunales, siguiendo la directriz trazada por el rector Pablo Vera Salazar” puntualizó Raúl Novoa Santos, asesor cultural y persona en condición de discapacidad.
Casi todo el mundo enfrenta penurias y dificultades en algún momento. Sin embargo, para las personas con discapacidades, las barreras pueden ser más frecuentes y tienen mayor impacto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe las barreras como algo más que simples obstáculos físicos. Esta es la definición de barreras de la OMS:
“Factores en el entorno de una persona que, cuando están ausentes o presentes, limitan el funcionamiento y crean discapacidad. Estos incluyen aspectos como los siguientes:
Un entorno físico que no es accesible; falta de tecnología de asistencia relevante [dispositivos de asistencia, adaptables y de rehabilitación];actitudes negativas de las personas hacia la discapacidad; servicios, sistemas y políticas que no existen o perjudican la participación de todas las personas con una afección en todos los aspectos de la vida”.
Actualmente está mejorando el entendimiento de la sociedad acerca de la discapacidad al aceptar la “discapacidad” como lo que ocurre cuando las necesidades funcionales de una persona no son abordadas en su entorno físico y social. Si la discapacidad no se considera como un déficit o limitación personal, y en cambio se concibe como una responsabilidad social por la que todas las personas puedan ser apoyadas para llevar vidas independientes y plenas, se hace más fácil reconocer y abordar.