Carlos Muñoz, una leyenda de la televisión

Carlos Muñoz, actor colombiano. Q.E.P.D.

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Carlos Muñoz hizo grandes personajes, como el del padre Pío Quinto en 'San Tropel' y Epifanio del Cristo en 'Caballo viejo'.

Afable, cariñoso, afectuoso y talentoso. Carlos Muñoz siempre fue el referente del gran actor colombiano, el que a cada personaje le entregaba la vida y su sabiduría.

Por ejemplo, para ser el padre Pío Quinto de 'San Tropel' aprendió a decir la misa en latín. O Adán Corona en 'Pero sigo siendo el rey', amado por una joven en esa época, la también fallecida María Eugenia Dávila. O sus dos caracterizaciones de la telenovela 'Calamar', el capitán Olvido y Artemio Leguizamón. Y tantas más.

“Eran –dijo en una reciente entrevista con este diario- novelas que se podían ver en familia. Hoy la televisión es diferente, los papás no tienen ni idea qué viene y muchas veces no saben cómo responderles a sus hijos”.

Su voz y sus palabras se fueron. Muñoz murió hoy en la clínica Reina Sofía de Bogotá, donde estaba internado desde hace dos meses, cuando tuvo que ser operado de una hernia y su salud se fue deteriorando, pues debió ser intervenido en varias ocasiones más.

En los últimos años no había estado mucho en televisión, debido a los grandes cambios en este medio. Pero un libretista, Miguel Ángel Baquero, siempre lo incluyó en sus proyectos, porque sentía por él una gran admiración.

Entonces, Baquero escribió para Muñoz el personaje del abuelo Jacobo González en 'Merlina, mujer divina' (2006) y el de Jeremías Cabrales que apareció en 'Chepe Fortuna' (2010) y 'Casa de reinas' (2012).

Fue de los actores que estuvo en la televisión desde el primer día, el 13 de junio de 1954. Y venía desde antes en la Radio Nacional, donde actuaba en radionovelas.

Nació en Puente Nacional (Santander) en 1934, mostraba en su casa una foto suya, muy pequeño, recitando. “No tendría yo más de 10 años”, contó en esa ocasión.

Cuando tenía un año, su familia lo trajo a Bogotá y como era hijo de un radioactor, fue muy fácil que ingresara a la en ese entonces Radiodifusora Nacional de Colombia.

Aprendió a actuar gracias a los textos clásicos que se montaban primero en la radio y luego en la televisión. Y cuando llegó la telenovela al convertirse la TV colombiana en una empresa mixta (Estado dueño y programadoras privadas que licitaban los espacios), entonces se volvió protagonista y actor de reparto, así como actor de humor.

Participó, en entre otras, '¿Dónde Carajos esta Umaña?', 'Cuando salga el sol', 'Pandillas, guerra y paz', 'La fuerza del poder', 'El camaleón', 'Caballo viejo', donde hizo la caracterización de Epifanio de Cristo Martinez, que le mereció un premio Ondas; 'Notas De Sociedad' (1985), 'Gracias por el fuego' y 'La tía Julia y el escribidor', con el personaje del escribidor que fue alabado por el autor de la obra, el premio Nobel Mario Vargas Llosa.

Muñoz tuvo una hija, Manuela, con su esposa Luz Helena, y fueron también suyos los hijos del primer matrimonio de su esposa.

También se desempeñó como senador y en el último tiempo asesoró a Señal Colombia y al Canal Uno.

Don Carlos Muñoz, grande en la televisión, nos dejó. Pero su legado es parte de la historia de lo que somos en la llamada pantalla chica, de nuestra identidad.

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