El abogado y escritor bumangués William Yépez, presenta una obra que transforma sus vivencias personales y su lucha contra el lupus en un manual de vida para padres e hijos.
El panorama literario colombiano recibe una obra que nace de la intimidad del hogar y la reflexión profunda sobre la existencia. William Yépez, abogado y escritor, lanzó su libro “Cartas para mi hijo”, una recopilación de 40 cartas atemporales, publicado bajo el sello de Editorial Planeta, que buscan servir como orientación en un mundo cada vez más complejo.
Lo que comenzó como un ejercicio personal de apuntes y notas sobre la conducta humana, la filosofía y el derecho, terminó convirtiéndose en un proyecto hecho realidad por su enfoque humano y pedagógico.
El origen de una promesa: Entre la paternidad y la resiliencia
La génesis de este libro está profundamente ligada a un punto de inflexión en la vida de Yépez: la decisión de ser padre y su convivencia con el lupus. Para el autor, enfrentar esta condición de salud le concedió una claridad sobre la importancia de no aplazar lo esencial. “Vivir con lupus te cambia la mentalidad; te hace entender que las cosas importantes se construyen en el presente”, afirma el escritor, quien inicialmente solo buscaba dejar un legado de aprendizajes a su hijo.

Un manual para la libertad mental y el carácter
“Cartas para mi hijo” no es solo un libro de consejos paternales; es una herramienta diseñada para fomentar la fortaleza interior. Según el autor, la tarea más noble de un padre es ayudar a construir una mente libre, fuerte y sana, pues considera que sin paz mental ninguna riqueza es suficiente para alcanzar la felicidad. La obra aborda temas que van desde la protección del medio ambiente y las finanzas personales, hasta el manejo de las adicciones, el poder de la mente y el valor del fracaso como motor del éxito.
Le puede interesar: La importancia del testigo electoral en las próximas elecciones legislativas 2026
A través de sus páginas, Yépez enfatiza en la importancia de la escucha activa y el respeto mutuo, desmitificando la idea de que la sobreprotección es una forma de ayuda. Por el contrario, el autor sostiene que privar a los hijos de enfrentar sus propios retos es quitarles la oportunidad de descubrir su fuerza interna.
Filosofía estoica aplicada a la educación moderna
Uno de los pilares del libro es la aplicación de principios estoicos en la crianza contemporánea. Yépez hace un llamado a los padres para que dejen de presionar a sus hijos a competir con los demás y, en cambio, los motiven a superarse a sí mismos. Este enfoque se centra en la dicotomía del control, que es enseñar a las nuevas generaciones a distinguir entre lo que depende de ellos, como sus hábitos, disciplina y actitud, y lo que no, con el fin de reducir la ansiedad y fortalecer el carácter.
Para el escritor, este lanzamiento representa el cumplimiento de una promesa personal y profesional. En un momento donde la salud mental se ha vuelto una urgencia global, Yépez utiliza su obra para enviar un mensaje directo a las autoridades y expertos de que la educación emocional debe ser una prioridad, y advierte que los jóvenes enfrentan presiones sin precedentes y requieren herramientas urgentes para regular sus emociones y desarrollar un pensamiento crítico que les permita navegar la sociedad actual.