"Colombianización", una obra que cuestiona cómo Colombia se vende al mundo

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Bogotá, (EFE).- La coca, el dinero y las armas, así como la violencia y la sexualización de las mujeres, son los protagonistas de la obra "Colombianización", de la artista Nadia Granados, que cuestiona la construcción de la identidad colombiana y cómo el país se vende al mundo a través de las narconovelas y del discurso gubernamental.

La obra se refiere "a la especie de estigmatización con la que carga Colombia en el extranjero", donde se le percibe "como un país muy violento, donde hay un problema con el narco" mientras que "no se están visibilizando otras causas de las problemáticas que se viven", cuenta en una entrevista con Efe Granados, que también aborda las masculinidades relacionadas con esta violencia.

La Galería Santa Fe acoge hasta este sábado esta obra, una de las ocho nominadas al Premio Luis Caballero, que cuenta con una serie de instalaciones en las que destacan los videos proyectados a lo largo de las paredes que van acompañados de una fuerte música, así como diferentes montajes simbólicos.

Entre ellos hay una representación de un grupo de personas que, vestidas con el identificativo atuendo del grupo supremacista Ku Kux Klan, llevan en sus pechos letras que conforman las palabras "gente de bien", y una motosierra que alude a los altos índices de deforestación en el país y a la herramienta utilizada para descuartizar cuerpos.

EXAGERACIÓN

A través de la exageración Granados cuestiona la construcción de la identidad nacional, "que a veces también invisibiliza otros problemas que se viven aquí, como son el genocidio y el terrorismo de Estado".

El "tono irónico" marca el ritmo para representar "esa publicidad que se hace sobre este territorio también cargado de mujeres hermosas y complacientes, listas para complacer al extranjero que viene" cuando hay otras muchas luchas en Colombia de los que son "totalmente invisibles".

"Contra un Estado que es totalmente sanguinario y que ha estado silenciando a las personas que luchan, que exigen derechos y que exigen respeto" arremete la exposición, que es muy explícita en alguno de sus materiales audiovisuales y hace una crítica directa contra los políticos colombianos.

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MÁS ALLÁ DE LA SALA

"Colombianización" es un proyecto de performance, video y una página web que Granados ha construido a partir de la revisión de archivos, donde se entremezclan "discursos audiovisuales y productos publicitarios" creados por el Gobierno con mensajes cosecha propia de la artista.

Además, Granados es la que protagoniza, a través del "drag king", la mayor parte del material audiovisual, poniéndose en la piel de narcotraficantes, políticos y asesinados.

La marca Colombia promovida por las autoridades y la institucionalidad está caracterizada en la obra de Granados por una hipersexualización de las mujeres colombianas, así como por una imagen "seductora y reductora que se deslinda de su sentido histórico" y que hace del café, por ejemplo, un símbolo del país sin tener en cuenta las realidades que hay detrás.

Otro de los principales mensajes de la obra, presente en la página web y las redes sociales que complementan a la exposición física, es el popularizado "plata o plomo", asociado a "la marca Pablo Escobar".

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"La sangre derramada en la televisión no salpica, pero la forma en que se relata la muerte a diario es la percepción de la realidad de los consumidores", lamenta Granados, para posteriormente arremeter contra "la construcción de masculinidad tóxica que perfora con plomo los cuerpos de otros y está dispuesta a recibir plomo con tal de ganar plata".

La otras dos aristas que construyen esta crítica no tan velada a la identidad colombiana son "la gente de bien", asociado a un "grupo de personas que salió también a disparar al lado de la policía" durante el estallido social del año pasado, y a los grupos supremacistas.

Y el "capitalismo gore", relacionado con "el derramamiento de sangre explícito e injustificado como el precio que paga el tercer mundo que se aferra a seguir unas lógicas del capitalismo, cada vez más exigentes". EFE




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