En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar.
Reflexión: Si tenemos en verdad a Cristo en nuestro corazón y vivimos en comunión con Él, debemos prepararnos para el rechazo, empezando por los de nuestra propia casa.