La desconfianza del pueblo wayuu en los procesos de escogencia de los operadores para suministrar alimentos a través de los programas del Icbf, obligó a la directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Cristina Plazas Michelsen, a pedirle a los nativos que confíen en la entidad que ella dirige.
Plazas Michelsen, acompañó al presidente Juan Manuel Santos por su periplo por Manaure, en donde llegaron a la ranchería Kassicat, con varios ministros y altos funcionarios del gobierno.
La alta funcionaria explicó el trabajo que 11 unidades móviles del ICBF vienen realizando en las rancherías de la Alta Guajira, llevando atención nutricional y psicosocial a los niños y niñas wayuu.
“En La Guajira estamos atendiendo 64.000 niños y niñas de la primera infancia. Hemos salvado la vida de 17.600 niños que han hecho parte de nuestros programas de recuperación nutricional y hoy se encuentran aquí más de 10 unidades móviles, para evaluar el estado nutricional de cada niño y asegurarnos de que reciban la atención que necesitan”, afirmó.
La Directora del Icbf hizo un llamado a las familias wayúu para que no olviden la gran responsabilidad que tienen como primera línea de defensa de sus hijos y los invitó a permitir que ellos reciban la atención que el ICBF y las demás entidades les suministran. “Queremos que los papás y las mamás wayúu crean en nosotros. Nosotros no les vamos a quitar a los niños, pero si papá y mamá están incumpliendo su labor los retiramos para protegerlos”, manifestó.
Igualmente, Cristina Plazas hizo un llamado a todas las entidades tanto del nivel nacional como departamental y local para trabajar unidos por las familias de la región. “Si todos no nos unimos, señor Ministro de Salud y detectamos a tiempo cuándo los niños están en riesgo, van a seguir muriendo de desnutrición”, subrayó. En La Guajira, de los 64.000 cupos que tiene el Icbf para la Primera Infancia, aproximadamente 40.000 son indígenas que ellos mismos operan. En este departamento el Instituto tiene 854 puntos de atención al servicio de la comunidad.