Las prioridades para el gobierno de De La Espriella

Columnas de Opinión
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Es indiscutible el triunfo, ganó y ahora será interesante para todo el país una verdadera reforma agraria y además impulsar,  con requisitos menos complicados,  la creación de pequeñas empresas y de compañías de  innovadores.

El resultado debe respetarse y, por lo tanto, la elección como  presidente del Abogado Abelardo De La Espriella Otero,  representa un triunfo indiscutible para que él gobierne al país por 4 años, a partir del próximo 7 de agosto en compañía, como  vicepresidente, del economista  José Manuel Restrepo Abondano. 

Al elegido mandatario antes lo conocimos como un ducho defensor y ahora estará en la propuesta de su movimiento de defender la patria; De la Espriella,  quien no aceptó el apoyo oficial  de los partidos tradicionales liberal y conservador, con seguridad tendrá que gobernar con énfasis en consensos o plenos acuerdos entre las partes debido a que no cuenta con el respaldo de la mayoría en el Congreso, como poder legislativo; en consecuencia en  su primer  gabinete ministerial  tendrá una alta representación de profesionales técnicos. Para los ciudadanos corrientes el próximo Gobierno Nacional tiene como prioridades, además de arreglar el problema en los servicios de la salud a través de las Eps; también el de procurar una reducción de la inseguridad en todo el país por la acción de bandas de criminales y la guerrilla,  cuadrar las finanzas del Estado e introducir medidas para evitar fallas protuberantes en la justicia como la de la libertad de sindicados por vencimiento de términos e introducir cambios importantes en el sistema carcelario; además, con medidas drásticas de las autoridades y la aplicación rigurosa de la  justicia se  debe proteger a la comunidad en general ante las acciones de los encapuchados; las protestas deben ser sin hechos de vandalismo que afecten a la comunidad en general y más que todo los servicios de transporte público y el comercio en general. Será interesante para todo el país una verdadera reforma agraria y además impulsar,  con requisitos menos complicados,  la creación de pequeñas empresas y de compañías de innovadores.

Además del caos en la salud, y la inseguridad,  existe un problema muy grave en la capital colombiana y afecta a la mayoría de sus habitantes que, según el Dane, son más de 8 millones de personas; ocurre con el caos que se presenta  a raíz de los hechos protagonizados por encapuchados que comenzando  en  los  predios de la Universidad Nacional de Colombia convierten ese sector en un impere del desorden, la anarquía y hasta la delincuencia. 

Sí, es cierto que las manifestaciones y las protestas de la ciudadanía están permitidas por la Constitución Política, pero nunca deben ser para alterar el orden público, crear confusión y mucho menos causar destrozos y hasta heridos o muertos. Ante la acción de los individuos encapuchados, hace falta la acción de las autoridades policivas y si es del caso del Ejército, pues no es una protesta pacífica y se está subvirtiendo el orden.

Siempre se ha afirmado en frases, citas, comentarios y hasta editoriales que los predios de una universidad, como la Nacional y otras de Colombia, no  se deben convertir en zonas para que desde allí se protagonicen hechos vandálicos y que afectan a la comunidad de una ciudad y a sus visitantes.

La situación que se presenta, principalmente en la capital colombiana, es inaudita. La ciudadanía no se explica las razones para que individuos encapuchados salgan de los predios universitarios a causar daños al servicio de transporte como el Transmilenio, en algunos comercios, residencias y hasta enfrentarse a la Policía Nacional. En la principal ciudad colombiana como lo es Bogotá el presidente y el alcalde deben tomar las medidas del caso para que las  manifestaciones, movilizaciones o movimientos de protestas, no degeneren en actos vandálicos en contra de la empresa de transporte, los comerciantes, transeúntes e incluso miembros de la policía. Si a las protestas, pero sin vandalismo y que los predios de una universidad, como la Nacional y otras de Colombia,  

Ahora veremos, a partir del 7 de agosto, si el presidente Abelardo De la Espriella Otero cumple con su programa de gobierno en forma inmediata y, en consecuencia,  ante la acción de los individuos encapuchados exige la  acción de las autoridades; él quedó comprometido a defender la patria y a todos los ciudadanos...

Columna de Opinión e-mail: jgiraldoacevedo@yahoo.es

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