El desangre del paro (I)

Columnas de Opinión
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Escrito por:

María del Rosario Guerra

María del Rosario Guerra

Columna: Opinión

e-mail: comunicacionesmrg@gmail.com

Twitter: @CharoGuerra



Las pérdidas económicas tras un mes de paro son incalculables. El impacto de los bloqueos, el vandalismo y el cese de actividades productivas tiene en jaque la reactivación del país, sumado a los devastadores efectos en materia económica, política y social que nos dejó la pandemia del covid-19. Una crisis sin precedentes.

Estos 37 días de paro no dejan más que pérdidas económicas, muertes, heridos, vandalismo y destrucción. Los que auspiciaron esta agitación social permanente, esos que se ufanan de hablar por los más vulnerables, pero que no son su voz, parecen haber olvidado que son precisamente ellos, esos a quienes tanto pregonan “representar”, los que están pagando las consecuencias con el encarecimiento de los alimentos, desabastecimiento de productos de la canasta familiar, falta de transporte para llegar a sus hogares, y muchos despedidos como consecuencia de la crisis en la que están sumergidas cientos de empresas que se han visto abocadas a cierres de sus actividades.

Los que se proclaman “comité del paro” olvidan que los bloqueos de vías no son un arma de protesta y que están penalizados en nuestro ordenamiento jurídico; por ello, apoyo la decisión del Gobierno Nacional de no negociar nada hasta que los bloqueos sean levantados y cese el desorden y el vandalismo. Reitero que esos que persisten en mantener la agitación social no han entendido que el gobierno del presidente Iván Duque no cederá a manipulaciones, y por ende no se arrodillará a las pretensiones, varias absurdas, a las que tienen supeditado el levantamiento de un paro que perdió legitimidad como consecuencia de la violencia y vandalismo que lo permeó.

Durante el mes de mayo, el paro ya sumaba pérdidas entre $4.8 y $6.1 billones, según estudio de Fedesarrollo; es decir, unos $203.000 millones diarios. Esto sin sumar los daños a bienes públicos y privados que podrían superar los $15 billones. Una tragedia teniendo en cuenta la necesidad apremiante de recursos para garantizar la atención de los más vulnerables, generar empleo, reactivar la economía y sostener las finanzas públicas. Es muy triste registrar que el costo de este paro, solo en mayo, es 1.5 veces superior al efecto del paro nacional camionero de 2016, según Fedesarrollo. Continua…


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