Mapa de proceso entre dos naciones

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Escrito por:

Wilfrido De la Hoz

Wilfrido De la Hoz

Columna: Opinión

e-mail: wilfridodelahoz@gmail.com



Parece que va a llover. El cielo está encapota´o. El relámpago se ve. Los truenos suenan ensordecedores. El olor de la tierra mojada se percibe cerca. Con esa rápida visión, cualquiera intenta buscar refugio y huir de una posible tormenta.

 

Debido a esa circunstancia especial, estamos incitados a escribir sobre la tempestad que se avecina; sobretodo porque regionalmente nos sentimos amenazados por una posible descarga eléctrica que nos pueda causar lesiones graves, inclusive hasta la muerte.

Me refiero a la delicada situación entre Colombia y Venezuela, la cual se ha venido presentando, no tan sólo en la franja de frontera, sino en todo el territorio de Venezuela. Tampoco es reciente, ha sido desde y durante muchos años.

Estudiosos del Imperialismo, como fase superior del Capitalismo, han distinguido la diferencia que existe entre Colombia y Venezuela.

La República de Colombia siempre ha estado por encima de Venezuela en cuanto a la tipología empresarial y caracterización social, política y democrática.

 Ese mapa de proceso entre las dos naciones ha generado la envidia y la creencia equivocada venezolana de pretender superioridad ante Colombia; opinión ésta enrarecida por sucesos provocados intencionalmente por líderes de baja educación, formación y escasa concepción democrática.

Los colombianos de mediana formación saben que Venezuela, durante su vida republicana, poco tiempo ha sido de los venezolanos.

Allí se establecieron muchas colonias  europeas. Italianos, españoles canarios y gallegos, portugueses. Varios líderes y notables venezolanos cuentan con ascendencia canaria, tales como Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Andrés Bello, José Gregorio Hernández, José Antonio Páez, José María Vargas, Carlos Soublette, Rómulo Betancourt y Rafael Caldera. Ese  país  es  como un pedacito pequeño de mundo, ya que es  uno de  los pocos  del mundo en donde se encuentran  muchas  colonias europeas y con tanta diversidad de inmigrantes de muchos países. Este desarrollo contribuyó a que estos inmigrantes no aprehendieran en su corazón el concepto de nacionalidad, porque lo que les interesaba era su interés económico.

Por eso el nacional natural, se sintió alejado de los grandes beneficios culturales, sociales y económicos que les ofrecía la economía a las colonias.

Ese panorama alejado de lo propio, contribuyó para que los verdaderos venezolanos se alzaran en búsqueda de alguien que les brindara identidad nacional. El coronel Hugo Chávez lo intentó hasta que lo consiguió. Pero ahora ese país se encuentra dirigido por personajes que a la vista latinoamericana nunca estuvieron educados ni formados para dirigirlo. La crisis general es la consecuencia.

Eso es la raíz del problema. Entonces por mucho esfuerzo diplomático que intentemos los colombianos, no cambiaremos ni una coma de ese sentimiento nacional  venezolano conformado por el primer tercio de la pirámide poblacional mezclada, en gran parte, con colombianos pobres igual que ellos, quienes para subsistir les toca humillarse ante avivatos que distribuyen los subsidios oficiales de lado y lado.   

 @WILFRIDODELAHOZ



Más Noticias de esta sección

Publicidad