Aunque es una imagen que nunca quisiéramos registrar, lo cierto es que es la realidad de algunos colegios públicos de Santa Marta, donde con frecuencia sus estudiantes hacen las más atrevidas piruetas y malabares para escaparse de clases y en el más común de los casos salir a jugar billar o simplemente vagar entre compañeros, dando de esta manera el primer salto a la deserción escolar.
Por tal motivo tanto padres de familia, docentes y Secretaría de Educación Distrital, debería trabajar en conjunto con campañas de concientización, valores y disciplina, para tratar esta problemática que puede afectar el futuro de los jóvenes y su rendimiento como personas en la sociedad. Esta imagen muestra estudiantes del Colegio Francisco de Paula Santander, saltando la alta paredilla, lo que podría ocasionar un accidente.