El regionalismo le ganó al centralismo, algo muy poco visto en este país y que debería ser motivo de orgullo y alegría entre el pueblo magdalenense, pero por ser el actual gobernador de nuestro departamento, Luis Miguel Cotes Habeych el aparente gran protagonista de esta historia, saltan muchas dudas y hasta preocupación, por lo que se trae entre manos el joven mandatario con la adjudicación de un millonario proyecto vial que vale nada más y nada menos que la 'bobadita' de 466 mil millones de pesos.
El fallo en segunda instancia del Tribunal de Bogotá que puso la balanza jurídica a favor de la presente administración departamental, reflejó que detrás de Cotes Habeych hay un pesado equipo que se la está jugando al todo por el todo, para quedarse con la Vía de la Prosperidad y al parecer lo está logrando.
La misma ministra de Transporte, Cecilia Álvarez quedó con la boca abierta y por supuesto muy enfadada, con la decisión judicial que la dejó casi que sin fundamentos para destapar la ‘olla podrida’ que hay en el Magdalena por un proyecto que tanto necesita la comunidad ribereña.
De nada sirvieron tantas advertencias y avisos que hizo inclusive la Procuraduría General de la Nación, contra el proceso de licitación que ejecutó el Gobernador. Al final éste lo adjudicó como quiso y se la entregó a un consorcio de firmas que notoriamente eran de su preferencia y no precisamente por sus hojas de vida, sino por los actores que las integran, con quienes dicen los conocedores del tema, mantiene un acuerdo común.
Y es que el pasado perverso y polémico que rodean desde el representante legal de Ribera Este, hasta la constructora referencia, la firma colombo española Assignia S.A, ponen en duda que exista realmente el interés de esta unión temporal de construir una gran obra de ingeniería como se tiene proyectada en un primer tramo que comunique a Palermo con Salamina.
No hay mucho que decir ni hacer, para evitar el 'elefante blanco' en que se convertirá la Vía de la Prosperidad y por supuesto el descalabro financiero que le ocasionará al departamento del Magdalena y la Nación.
La novela que parecía terminaría con un final feliz, tomó un rumbo inesperado y hoy se convierte en una historia de terror para el pueblo magdalenense, gracias al gobernador Luis Miguel Cotes y sus amigos políticos, en donde hay vinculado hasta un Senador de la República, todos de los que bien se conoce le han hecho un daño severo a este departamento, del cual ha sido imposible recuperarse, precisamente por la seguidilla de corrupción en las administraciones que se mantienen hasta el sol de hoy.
El presente del departamento del Magdalena es bastante oscuro y todo indica que su futuro estará aún más encapotado por la nube de deshonestidad y falsedad que lo cubren.
Parece ser que esta vez tampoco fue con la Vía de la Prosperidad y esa ilusión de que comience a llegar el progreso a la región se vuelve a distanciar, vislumbrándose la continuidad del retraso y el aumento de la pobreza extrema entre las poblaciones de los municipios del Magdalena.
Con la derrota judicial del Ministerio de Transporte, el Gobernador del Magdalena quedó con el camino libre para concretar su propósito que es poco creíble ya, que sea a favor de los magdalenenses. De todas formas con el tiempo se sabrá si ganó el regionalismo y el pueblo o una vez más fueron los malos del Magdalena los grandes triunfadores en una nueva debacle de la región.