Respetar el territorio, proteger el medioambiente y garantizar sus derechos, el clamor de los pueblos indígenas para la conmemoración del Quinto Centenario de Santa Marta.
Por: Luis Guillermo
Saumeth González
Redacción
EL INFORMADOR
El gobernador del Cabildo Arhuaco, Luis Salcedo Zalabata, plantío una visión hacia el futuro, la articulación con las instituciones para garantizar la preservación de la Sierra Nevada y el reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos indígenas como actores esenciales en la construcción de un territorio sostenible y justo.
El gobernador del Cabildo Arhuaco del Magdalena y La Guajira, reflexionó sobre lo que estos cinco siglos han significado para sus comunidades, desde el despojo territorial hasta el desconocimiento de su cultura, las heridas de la conquista que aún persisten en la memoria colectiva.
“A muchas personas les hace falta apropiarse mucho más de su territorio, y no solamente tener el conocimiento de que hay unos indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta, sino también que hay unas culturas que tienen sus derechos, sus leyes, que tienen derecho a unos territorios, que cuidamos el medio ambiente”, expresa Salcedo.
El líder indígena resalta que los pueblos originarios, más que víctimas, son custodios de la Sierra Nevada, un territorio clave para la biodiversidad y el equilibrio climático de la región Caribe. Sin embargo, advierte que aún falta mucho por hacer para que las autoridades nacionales, distritales y departamentales reconozcan el papel de las comunidades indígenas en la preservación ambiental.
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Reconocimiento como autoridades ambientales
Un logro significativo ha sido el reconocimiento, por parte del Gobierno Nacional, de las autoridades indígenas como actores ambientales. Esto significa que las instituciones públicas ya no podrán tomar decisiones relacionadas con el territorio sin consultar a las comunidades.
“Si queremos proteger la Sierra, debe haber una articulación con las autoridades indígenas; antes de pensar en acueductos, debemos preservar los nacimientos de los ríos”, señala Salcedo.
La Sierra Nevada, con sus 35 ríos principales, es vital para la vida de miles de personas en Magdalena, La Guajira, Cesar y otras regiones del Caribe. Según el gobernador, mantener estos ecosistemas saludables es una misión que trasciende a los pueblos indígenas, involucrando a toda la sociedad samaria.

La lucha por Katanzama
Entre las principales preocupaciones de las comunidades indígenas está el caso de Katanzama, un territorio protegido en la Sierra Nevada que enfrenta problemas legales y económicos. Salcedo explica que este lugar, reconocido como parte del resguardo indígena y del Parque Nacional Natura Tayrona, ahora está siendo objeto de cobros por parte de la Sociedad de Activos Especiales, SAE, que exige impuestos exorbitantes a las comunidades.
“Es absurdo que tengamos que pagar 180 millones de pesos por un territorio que se nos fue entregado producto de una lucha que tuvimos por años con el gobierno nacional, este es un territorio colectivo, no individual y las leyes nos amparan”, denuncia el gobernador.
Este caso es un ejemplo de las contradicciones legales que afectan a los pueblos indígenas, quienes exigen que el Gobierno reconozca plenamente sus derechos sobre los territorios sagrados y facilite su protección.
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Una conmemoración para todos
Para Salcedo, los 500 años deben ser una oportunidad para que los samarios reconozcan la importancia de las culturas indígenas en la historia de Santa Marta y en la construcción de un futuro sostenible.
“Hoy conocemos nuestros derechos queremos que la sociedad samaria también los conozca, que sepa cuáles son los sitios sagrados y por qué son esenciales para nuestra permanencia como pueblo”, enfatiza.
Los pueblos indígenas también buscan que estos sitios sean respetados y protegidos, tanto por las comunidades locales como por las instituciones, Taganga, Gaira y Mamatoco son algunos de los territorios que, a pesar de haber sido intervenidos por el desarrollo urbano, conservan su valor cultural y espiritual.
El desafío de la seguridad y la unidad política
Otro tema crítico para las comunidades indígenas es la inseguridad que afecta a la Sierra Nevada y sus alrededores, grupos armados ilegales, intereses económicos y la falta de coordinación entre las autoridades complican la situación.
Salcedo hace un llamado a superar las divisiones políticas que afectan la gobernabilidad en la región:
“La inseguridad ocurre porque los gobernantes no se unen. La seguridad no se logra enviando más policías, sino con diálogo y acuerdos que respeten el territorio y los derechos humanos”.
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Un mensaje al Gobierno y a la sociedad
El gobernador concluye su intervención con un pedido claro al Gobierno Nacional y a las instituciones locales:
“Necesitamos una indemnización que incluya la devolución de los sitios sagrados y el reconocimiento pleno de nuestras autoridades. Además, requerimos que se respete nuestra autonomía educativa y cultural, para garantizar que las nuevas generaciones puedan formarse sin perder su identidad”.
Salcedo también invita a los samarios a ser aliados en la preservación de la Sierra Nevada:
“La Sierra es la fuente de vida de todos. Si trabajamos juntos, podemos garantizar un futuro más justo y sostenible para nuestras comunidades y para toda la región”.