Delegaciones de más de 50 países se reúnen en la Primera Conferencia para la Transición “Más Allá de los Combustibles Fósiles”, con el objetivo de construir acuerdos hacia un modelo energético sostenible y equitativo.
Santa Marta se posiciona como el epicentro del debate climático mundial con la instalación de la Primera Conferencia para la Transición “Más Allá de los Combustibles Fósiles”, un encuentro que congrega a representantes de más de 50 países, junto a organismos internacionales, sector privado, academia y sociedad civil.
La apertura de la plenaria estuvo liderada por la ministra (e) de Minas y Energía, Irene Vélez Torres, quien subrayó la urgencia de avanzar hacia un modelo energético sostenible basado en fuentes limpias, así como en el fortalecimiento de la cooperación internacional. Durante su intervención, destacó que el cambio de paradigma energético es clave para enfrentar los desafíos climáticos actuales.
En el evento también participa Stientje van Veldhoven, ministra de Clima y Crecimiento Verde de los Países Bajos, quien hizo énfasis en la necesidad de que las naciones trabajen de manera conjunta para superar los retos económicos derivados de la transición. “Para resolver las contradicciones económicas, debemos enfrentarlas juntos”, afirmó, resaltando el valor del intercambio de experiencias para acelerar este proceso a nivel global.
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Un modelo en transformación
La conferencia ha alcanzado uno de sus momentos más decisivos, con coincidencias entre ministros y líderes internacionales sobre la necesidad de transformar el actual modelo energético basado en hidrocarburos, al que señalan como generador de dependencia, vulnerabilidad e inestabilidad global.
En este contexto, Jean-Luc Crucke, ministro federal de Movilidad, Clima y Transición Ecológica del Reino de Bélgica, advirtió que la transición energética será compleja, gradual y desafiante, pero absolutamente necesaria. Explicó que el sistema actual presenta profundas ineficiencias, ya que gran parte de la energía primaria se pierde, especialmente en procesos vinculados a la quema de combustibles fósiles.
Asimismo, alertó sobre un riesgo estructural: cerca de tres cuartas partes de la población mundial habitan en países dependientes de combustibles fósiles que no controlan, lo que los expone a crisis y choques externos.
Hacia una cooperación más amplia
Uno de los principales consensos del encuentro apunta a la necesidad de fortalecer un multilateralismo más inclusivo, democrático y eficaz. Los participantes coincidieron en que la cooperación internacional debe ir más allá de los acuerdos formales y traducirse en acciones concretas que impulsen una transición energética justa, ordenada y equitativa.