Santa Marta sigue cautivando por la belleza de sus atardeceres. Una vez más, la naturaleza deja sin ‘suspiros’ a propios y visitantes por la magia que irradia a la hora de caer el sol en la Bahía más linda de América.
Como si fuera una obra de arte, el cielo se vistió de tonos anaranjados y azules para cautivar la mirada de sus espectadores, quienes recibieron el 23 de diciembre con una 'mágica' sorpresa. 