Camilo George, actual jefe de la cartera de Desarrollo Económico de Santa Marta, uno de los amenazados, se retractó este viernes de las acusaciones que hizo en la W Radio contra el alcalde Rafael Martínez, en las que habló de supuestas fechorías para favores políticos y sobre las intimidaciones que recibió.
George, dijo en su momento que a su casa habían llegado personas, describiéndolas como parte del "séquito" del mandatario Distrital, exigiéndole su salida, al igual que con llamadas y mensajes de texto. Asimismo, había señalado a Martínez como directo responsable si algo le llegaba a pasar a él o alguno de los funcionarios, y se había referido a presuntas fechorías que el alcalde estaría haciendo por puestos políticos.
A continuación, la retractación del secretario de Desarrollo Económico en la W este viernes.
“Hemos sido víctimas de amenazas por parte de desconocidos. Lo que digo a continuación es una retractación pública, abierta y vehemente además, de que en ese contexto en el cual nosotros hemos recibido las amenazas, yo como persona natural y espontánea, tengo que decir también que en ese momento afirmé algunos señalamientos en contra de la persona del alcalde Rafael Martínez y realmente no tengo ningún indicio ni ninguna prueba para decir unas supuestas fechorías que el alcalde está haciendo por puestos políticos, de lo cual me retracto ampliamente y no justifica lo que se dijo”.
Agregó que, “si bien hemos recibido amenazas, yo dije en esta emisora que señalaba al señor Martínez como directo responsable si algo me llegaba a pasar a mí o alguno de los funcionarios. Y también tengo que decir que me retracto abiertamente ya que como persona natural no tengo ningún indicio o prueba que el señor Martínez tenga alguna responsabilidad si algo nos llegara a pasar, presentando las respectivas excusas por los daños que pude haber causado pero reafirmamos que hemos recibido amenazas”, concluyó.
Ante la Fiscalía han llegado las denuncias de cuatro secretarios de la Alcaldía Distrital de Santa Marta, quienes estarían siendo amenazados de muerte para que renuncien de sus cargos.