Durante y después de la lluvia, algunas personas aprovechan los charcos que se forman en la avenida Campo Serrano (carrera quinta) para poner elementos que sirven como ‘puentes’ improvisados y facilitan el paso de los ciudadanos que no quieren mojar sus zapatos.
Por esta labor, reciben cualquier moneda a cambio. Los pasaderos son ubicados con bloques y madera.

