Las trinitarias sembradas al borde del sendero peatonal del Ziruma piden a gritos "una podadita" . Las hermosas flores, ya desbordaron sus bases y se esparcen por el sendero, impidiendo el tránsito fluido de los deportistas.
El llamado es para la UME para que "eche un ojito" al sitio, y mantega en buenas condiciones la recién entregada obra.