En una operación de la Fuerza de Tarea Titán sobre los ríos Cabí, Tamaná y Quitó, en el Chocó, fue destruida maquinaria que era usada para minería ilegal por parte del Eln.
En total fueron destruidos 12 dragones, 9 excavadoras, 10 motores y 13 unidades de protección minera que estaban causando un grave daño ambiental a los afluentes, por el vertimiento de químicos como mercurio y cianuro.
La operación se realizó como parte del cumplimiento de la sentencia de la Corte Constitucional para proteger el río Atrato y afectó a la organización ilegal en $18 mil millones.