Los afectados derivaban su sustento de un proyecto piscícola familiar
El relato de uno de los afectados, detalló como este grupo armado impuso un clima de terror amenazas y extorsión a muchos habitantes de la región.
En la denuncia se señala que de un momento a otro comenzaron a recibir llamadas intimidantes solicitando dinero bajo la amenaza.
A pesar de los esfuerzos por mantener su negocio y cumplir con sus compromisos financieros, la situación se volvió insostenible. Las extorsiones y el ambiente de miedo obligaron a los jóvenes a abandonar su emprendimiento y buscar refugio en otro país.
Agradecido por la seguridad que él y su familiar ha encontrado en su nuevo lugar de hábitat, el denunciante se comprometió a respetar las leyes del país que lo acoge y espera poder reconstruir su vida lejos la situación intimidatoria que vivió al lado de los suyos en Colombia. Su historia es un llamado a la atención sobre la grave crisis de seguridad que enfrentan muchos en regiones afectadas por la violencia y el narcotráfico.
Este caso resalta la urgencia de abordar los problemas de violencia e impunidad que afectan a emprendedores y comunidades enteras en Colombia.