Ciudadanos coinciden en que la inseguridad ha ido en aumento en Santa Marta

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Según cifras de Santa Marta Como Vamos, la percepción de seguridad para los samarios, no supera el 27%.

Con la intención de conocer la percepción que la ciudadanía tiene actualmente sobre la inseguridad en la ciudad, EL INFORMADOR salió a las calles a indagar entre los diferentes sectores de la sociedad samaria, para conocer la opinión de las personas sobre la inseguridad que se presenta en los diferentes lugares de la capital del Magdalena, en contraste con años anteriores durante esta misma época del año.
Para ello, se tomaron 12 muestras en las que se incluyó a motociclistas, comerciantes, profesionales, estudiantes, amas de casa y transportadores, para poder aproximarse a un punto de vista más generalizado sobre el tema objeto de la indagación.
Precisamente en la calle, donde ocurren la mayor parte de las incidencias que generan inseguridad en la ciudad, las personas se mostraron inconformes con respecto a un notable aumento en la inseguridad, debido a la proliferación de muchos factores que generan delincuencia e intolerancia, dos aspectos que marcan la agenda judicial de la ciudad.
Delincuencia e intolerancia
Muchos de los casos que suscitan el temor entre los samarios, en muchas oportunidades se ven vinculados con la presencia de hechos de sangre, y casos de inseguridad generados por estos dos factores.
Los hurtos callejeros y las muertes a causa de riñas y situaciones de intolerancia, han generado que en las personas exista la creencia de cierto retroceso en la convivencia y la tranquilidad entre la ciudadanía.
En relación a lo anterior, Yenis Charris, cree que la educación recibida desde casa es un factor que deja en entrevisto una falencia en la cultura y la convivencia entre los samarios, que puede motivar, en muchos casos, a situaciones de violencia y delincuencia relacionada con estos dos aspectos, ya que en este sentido la una puede conllevar a la otra.

Una problemática social
En este punto, la gran mayoría de las personas indagadas coinciden que un problema evidente y que se encuentra al alza en estos momentos, como la migración de venezolanos hacía ciudades colombianas como Santa Marta, es uno de los aspectos que más ha contribuido al aumento de la inseguridad y la violencia en las calles de la ciudad.
Ya que según lo aseguró Lizeth Abril, quien funge como Administradora de Empresas y es residente del barrio El Líbano, hace aproximadamente 10 días un hombre de nacionalidad venezolana, se acercó hasta su vivienda creyendo que se encontraba deshabitada para intentar ingresar y hurtar dentro de su inmueble. Como ella Jairo Sepúlveda, un estudiante universitario; Ayiris Charris, una ama de casa del sector de la Terminal de Transportes, consideran notable un aumento en los casos asociados a los robos en diferentes modalidades, como el atraco, el rasponazo, y el robo a ia viviendas, desde que empezó a agudizarse la crisis por la que atraviesa el vecino país, esto asociado a la falta de oportunidades y a la necesidad por la que atraviesan la mayoría de ellos.
Este punto aparece como uno de los más influyentes en la discusión, debido a que otras personas como, Eduardo Vecino, taxista de profesión y Jonathan Padilla, motociclista, aseguran que dentro de sus actividades laborales han sido testigos de casos de robo y homicidio vinculados a esta problemática en aumento.

Flexibilidad en las leyes y falta de pie de fuerza
A pesar de que Guillermo Sánchez, quien ejerce en la actualidad como comerciante, considera que el pie de fuerza de la Policía Metropolitana de Santa Marta es suficiente teniendo en cuenta el tamaño de la ciudad, otros ciudadanos como, Cristian Yépez consideran que se debe aumentar el número de uniformados, sobretodo en el sistema de vigilancia por cuadrantes
En contraste con lo anterior, Humberto Jiménez Crespo, administrador agropecuario, considera que la responsabilidad sobre la decadencia de la seguridad, obedece a la permisividad de la justicia, ya que según asegura, una persona que sea encontrada en flagrancia hurtando un teléfono celular, no representa en muchas oportunidades una amenaza para la sociedad desde la postura de los jueces.
De la muestra recogida, solo en una oportunidad, un ciudadano aseguró que la inseguridad en la ciudad se mantenía igual a la percibida el año inmediatamente anterior, así lo aseguró Nelson Arciniegas, un comerciante del barrio Andrea Carolina proveniente de Santander.

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