Para el sacerdote la condena a los asesinos de Rafael Alejandro Viloria Franco debe ser ejemplarizante. La ciudad aún sigue conmocionada por el asesinato en público del vigilante.
Luego de casi cuatro días de haber ocurrido el crimen de Rafael Alejandro Viloria Franco, en la urbanización El Parque y que fue presuntamente cometido por varios sujetos, entre ellos dos capturados (Guillermo Jaramillo Ríos y Gilberto Emilio Caicedo), el homicidio ha dejado una gran herida entre la comunidad samaria.

Consternados se encuentran los samarios, tal como lo dijo el sacerdote Hernando Fajid Yacub, quien habló de la importancia de preservar la vida y de creer en la justicia, el padre, ante la barbarie ocurrida en la mañana del domingo y que quedó grabado en video que se viralizó por redes, manifestó: “Yo considero que para los actores de esto debe haber una pena máxima ejemplarizante porque de no ser así, esto se pondrá de moda en nuestra ciudad”.
Ante la inquietud por lo que se pudo observar en el video, donde decenas de personas presenciaron el asesinato, el presbítero expresó que no pudo entender cómo el vigilante Viloria no tuvo algún conocido que impidiera el hecho. El cura definió a la ciudad que a pesar de ser pequeña, como una ciudad de familias grandes y tradicionales donde “prácticamente nos conocemos los unos con los otros”, razón por el cual quedó perplejo.
El cura dijo que la magia que tiene la ciudad no puede verse aislada con estos hechos, “me uno a todo el pueblo samario que esta hoy consternado con esta situación, pido para los actores de esto una pena máxima”.
Por lo ocurrido con Viloria, quien murió salvajemente, el padre consideró que el nuevo Comandante de la Policía tendrá un reto importante, y que la Policía tiene que volver a recuperar nuevamente el respeto hacia ellos. “Hoy en día el bandido no le tiene miedo, ni le tiene respeto, ni obedece a la autoridad”, dijo el sacerdote Fajid, al mismo tiempo dio sus sentidas condolencias a los familiares de la víctima, a quien definió como un buen hombre y un buen hijo.