Un estudio de Unicef e Interpol reveló que 21 % de los adolescentes colombianos, aproximadamente 860.000 menores de entre 12 y 17 años, fueron víctimas de abusos y explotación sexual a través de plataformas digitales en el último año, siendo las niñas y jóvenes mujeres las más afectadas y las zonas rurales las más vulnerables.
Alerta por violencia digital contra adolescentes
La investigación 'Disrupting Harm', presentada en Bogotá por Unicef e Interpol, encuestó a 999 adolescentes de entre 12 y 17 años y complementó la información con entrevistas a sobrevivientes, familias, autoridades y profesionales de justicia. Los resultados muestran que las niñas y adolescentes mujeres son las más afectadas, con un 25 % de víctimas, frente al 17 % de niños y adolescentes hombres. Además, la niñez de zonas rurales, con mayores desigualdades económicas, enfrenta un riesgo más alto (29 %) en comparación con la urbana (17 %).
Entre las formas de violencia más reportadas se encuentran: recibir imágenes sexuales no deseadas (15 %), ofertas de dinero o regalos a cambio de fotos sexuales (6 %), presión para compartir contenido sexual (5 %), amenazas con difusión de imágenes íntimas (3 %) y extorsión sexual (2 %). También preocupa el uso de inteligencia artificial para crear imágenes sexuales de menores, una práctica que podría volverse más común.
📲 El proyecto de decreto del MinTIC busca proteger a niños y adolescentes: Abren debate para regular entornos digitales seguros para menores en Colombia
Redes sociales y explotación comercial
Cerca de la mitad de los casos ocurrieron en redes sociales, principalmente Facebook, seguido de WhatsApp e Instagram, mientras que el 14 % se registró en plataformas de videojuegos. La investigación también identificó la influencia de la industria de cámaras web y la explotación sexual comercial en contextos de viajes y turismo, prácticas que suelen surgir como alternativas económicas en zonas con pocas oportunidades.
El estudio reveló que la mayoría de los abusos fueron cometidos por personas conocidas por las víctimas, incluyendo familiares (22 %), parejas (14 %) y amistades (14 %). Por otra parte, el 21 % de los casos fueron perpetrados por desconocidos y el 17 % por otros niños, niñas o adolescentes.