El ajuste fue revelado por el Ministerio de Hacienda, respondiendo al bajo recaudo y la baja necesidad de cumplir la regla fiscal.
A través de la expedición del Decreto 1477, el Gobierno Nacional ratificó la liquidación del Presupuesto General de la Nación (PGN) para el año 2026. La cifra, que asciende a los $546,97 billones de pesos, se establece como un techo histórico destinado a blindar el funcionamiento estatal y el cumplimiento de las obligaciones crediticias del país.
Esta normativa surge como respuesta técnica tras los ajustes derivados de la emergencia económica declarada hace días, priorizando la estabilidad de la inversión pública frente a las actuales tensiones fiscales.
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Dependencias afectadas por el recorte presupuestal
Educación Superior: El programa de “Calidad y fomento de la educación superior” experimentará un recorte de $1,38 billones, lo que representa un desafío directo para el sostenimiento financiero y los planes de mejora de las universidades públicas del país.
Recortes en la Presidencia: La administración central sufrirá una reducción de $122.000 millones, afectando áreas críticas como la modernización tecnológica, la promoción de derechos humanos y la ejecución de recursos a través del Fondo Colombia en Paz.
Infraestructura y Tierras: Las disminuciones presupuestales en el INVIAS y la Agencia Nacional de Tierras (ANT) sugieren un ritmo más lento en el desarrollo de obras viales y en la implementación de la reforma agraria.
Salud: El INS y el Invima enfrentan limitaciones en sus presupuestos de funcionamiento y compra de insumos, una situación que ha generado preocupación por la capacidad operativa de estas entidades de vigilancia y salud pública.
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Destinación de presupuestos
El presupuesto aprobado contempla un esquema de ingresos por un total de $541,69 billones, según detalla el reciente decreto de liquidación. La estructura financiera se apoya principalmente en ingresos corrientes, que aportarán $314,13 billones, seguidos por recursos de capital calculados en $176,18 billones.
El flujo de caja se completará con aportes de fondos especiales y contribuciones parafiscales, sumando más de $21 billones adicionales para cubrir un gasto total que roza los $547 billones en un entorno de alta presión sobre el erario.
Con la mirada puesta en la estabilidad macroeconómica, el Ministerio de Hacienda y la DIAN asumen un rol protagónico con partidas de $28,56 billones y $3,67 billones respectivamente. El plan de gastos revela que el pago de la deuda pública sigue siendo el principal reto fiscal, consumiendo $97,19 billones del total.
En el ámbito de la seguridad, el Ministerio de Defensa y sus entidades adscritas, como las cajas de sueldos de retiro, contarán con recursos significativos para garantizar la presencia territorial y el bienestar de la Fuerza Pública. La gestión del sistema penitenciario será administrada por el INPEC y la USPEC con presupuestos que superan los $2 billones cada uno.
Asimismo, se destacan las partidas para la gestión del riesgo y la inversión en zonas de conflicto, complementadas con el fortalecimiento técnico del DANE y el Departamento Nacional de Planeación, este último con una asignación de $1,03 billones.