Este lunes 28 de julio, Colombia presencia una audiencia judicial histórica: el juicio penal contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez entra en una fase clave que podría marcar un precedente en la justicia del país.
En esta jornada, que ya se está llevando a cabo, el juzgado definirá si el exmandatario es hallado culpable o inocente de los delitos de soborno a testigos, fraude procesal y soborno en actuación penal. De ser declarado culpable, Uribe podría enfrentar una pena que oscila entre los seis y doce años de prisión, dependiendo de la valoración de las pruebas y los factores agravantes o atenuantes que determine la jueza del caso.
El origen del proceso se remonta a 2012, cuando el entonces senador Uribe denunció a su colega Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. Sin embargo, la Corte Suprema no encontró méritos contra Cepeda y, por el contrario, abrió una investigación contra el propio expresidente.
En 2020, la Corte dictó detención domiciliaria contra Uribe, medida que duró 67 días. Tras su renuncia al Senado, el caso pasó a la justicia ordinaria, y aunque la Fiscalía intentó cerrarlo en dos ocasiones, los jueces lo mantuvieron abierto. Fue hasta este año que el juicio inició formalmente, tras la decisión de una nueva fiscal de presentar la acusación.
Según las víctimas reconocidas en el proceso, entre ellas el senador Cepeda, el expresidente habría buscado, a través de su abogado Diego Cadena, manipular testigos para desacreditar las denuncias que lo vinculan con grupos paramilitares.