*”Mi interés como miembro de familia, ciudadano y expresidente, es que se pruebe que a lo largo de estos años he dicho la verdad”, agregó el expresidente, líder del partido Centro Democrático.
Bogotá. (EFE).- El expresidente colombiano Álvaro Uribe aseguró ayer lunes que el juicio en su contra le ha causado un daño moral y ha afectado su reputación, razón por la cual le pidió a la jueza que lo absuelva de los delitos de manipulación de testigos, fraude procesal y soborno en actuación penal por los que fue imputado por la Fiscalía.
“Me causaron un daño moral, mi interés es defender mi reputación y la de mi familia. Me causaron una afectación electoral muy grande y de opinión”, expresó Uribe al presentar sus alegatos finales en el juicio.
El exmandatario, que gobernó Colombia entre 2002 y 2010, aseguró que su interés no se restringe a decir que la Fiscalía no pudo probar los delitos que injustamente le imputaron.
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Proceso largo
Esta querella se remonta a 2012 cuando Uribe demandó por supuesta manipulación de testigos al senador de izquierdas, Iván Cepeda, que en esa época preparaba una denuncia en su contra por supuestos vínculos con el paramilitarismo.
Contrario a lo esperado por el expresidente, la Corte Suprema no abrió investigación contra el congresista y, en cambio, le inició un proceso al exmandatario por manipulación de testigos.
Uribe renunció en agosto de 2020 a su escaño de senador para dejar de estar aforado y que su caso pasara a la Justicia ordinaria, por lo que la Fiscalía decidió que no había pruebas para perseguirlo judicialmente.
Por ello, su equipo de abogados solicitó hasta en dos ocasiones el cierre del caso, lo que fue negado tanto por los juzgados de primera instancia en los que fue presentada como por el Tribunal Superior de Bogotá, hasta que en 2024 la Fiscalía decidió acusarlo y el juicio comenzó este año.
Las víctimas del caso consideran que el expresidente, a través del abogado Diego Cadena, buscó en las cárceles sobornar a testigos, como el ex paramilitar Juan Guillermo Monsalve, para que no declararan en contra de Uribe y sus posibles vínculos con el paramilitarismo, en la disputa que mantenía con Cepeda.