Medellín (Colombia), 10 jul (EFE).- El presidente electo de Colombia, Iván Duque Márquez, fue condecorado hoy por la gobernación del departamento de Antioquia (noroeste) por la "excelencia de su gestión" en los cargos que ha desempeñado, durante la presentación en la ciudad de Medellín de su nuevo libro, "Arqueología de mi padre".
En una ceremonia realizada en el Centro de Eventos Plaza Mayor, el gobernador, Luis Pérez, le impuso a Duque el Escudo de Antioquia, "Categoría Oro" como un reconocimiento a "la excelencia de su gestión en los ámbitos nacional e internacional en beneficio de nuestro país".
"Es una alegría darle el escudo a la nueva esperanza de Colombia: Iván Duque", expresó Pérez en su discurso, en el que llamó al presidente electo "un símbolo para la transformación de Colombia" y "un líder del bien común".
Esta condecoración se realizó en medio del lanzamiento del libro "Arqueología de mi padre", publicado por el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia y escrito por Iván Duque como parte de una serie que pretende homenajear a reconocidos dirigentes de Antioquia con la intención de "perpetuar su pensamiento".
La primera entrega rinde tributo a Iván Duque Escobar, exgobernador de Antioquia, exministro de Minas y padre del nuevo presidente colombiano, quien se encargó de armar un relato en el que reconstruye hechos destacados de la vida del extinto dirigente colombiano, además de revelar detalles de su personalidad.
"Este libro también es un homenaje a los padres de Colombia", precisó Pérez para recordar que Duque Escobar, como hombre "transparente y honrado", dejó un legado moderno que liderará su hijo desde la Presidencia como sucesor de Juan Manuel Santos.
Sobre el libro, que contiene también un escrito del expresidente Álvaro Uribe Vélez y que en la portada lleva una foto de padre e hijo, Duque precisó que lo escribió para evocar al "mejor ser humano" que ha conocido y a un hombre que lo educó "sin pretensiones, sin vanidades, sin odio".

El presidente electo asistió a la ceremonia acompañado por sus familiares, a quienes dirigió parte de su discurso al recordar pasajes de su vida junto a Duque Escobar, que le sirvieron para la elaboración de su libro junto al estudio de un archivo llevado con rigor por su progenitor y que fue el principal insumo de "Arqueología de mi padre".
Duque, quien alimentó con anécdotas de infancia su intervención, señaló que en la obra hizo hincapié en la mejor faceta: "mi padre era un pedagogo y nos enseñó que en la vida uno no se puede sentir más que nadie ni menos que nadie, y que el servicio público no se ejerce con vanidades".
En cuanto al reconocimiento, indicó que "es un día muy especial por tener el honor de recibir el Escudo de Antioquia" y anunció que permanecerá enmarcado en su oficina en la Presidencia junto al que recibió su padre varios años atrás.
"Este homenaje a la memoria de mi padre también lo asumo como un gran compromiso", agregó el presidente electo para luego asegurar que durante su mandato no quiere "un país perdido en odios" y señaló que gobernará para "pasar las páginas de las confrontaciones" del país.
Duque reiteró que la próxima semana revelará "el primer gabinete paritario que haya conocido Colombia" y subrayó que la seguridad, la legalidad y la lucha contra la corrupción y el narcotráfico serán algunas de sus prioridades cuando asuma el cargo.
Duque, que tomará posesión de la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, cerró su discurso emocionado por los reconocimientos y con un llamado a la unidad.
"Cuando estamos cabalgando en hombros de gigante podemos prosperar. Este país no se merece que en este momento, donde estamos en una gran transición generacional, dejemos que se nos infunda odio y fractura y se nos invite a la movilización popular simplemente por inercia. Este es el momento de unir a Colombia y por eso no reconozco contendores", expresó. EFE