El Día Mundial del Medio Ambiente es una jornada para todas las personas en todas partes del mundo. Desde que se aprobara su celebración, en 1972, los ciudadanos de todo el planeta han organizado miles de eventos relacionados con él: desde campañas de limpieza de vecindarios a acciones que hacen frente a los delitos contra la fauna y flora silvestres o actividades de reforestación.
Este año, Naciones Unidas considera que la reciente decisión de Donald Trump no puede empañar ni frenar la celebración en todo el mundo, sino todo lo contrario.
Este día brinda la oportunidad de conseguir una opinión pública bien informada y mejorar la conciencia, la conducta y la responsabilidad de los individuos, de las empresas y de los colectivos sociales en cuanto a la conservación y a la mejora del medio ambiente. El Día Mundial del Medio Ambiente ha ido ganando relevancia desde que comenzó a celebrarse y en la actualidad es una plataforma mundial de divulgación pública con amplia repercusión en todo el globo.

A ello ha contribuido, sin duda, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que declara la determinación para “garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales”. En concreto, los objetivos 14 y 15 se centran en la conservación de los ecosistemas marinos y terrestres, así como en el uso sostenible de estos recursos.