La incertidumbre marcó la noche en Venezuela luego de los dos fuertes terremotos registrados el miércoles. Miles de familias optaron por permanecer en espacios abiertos o zonas consideradas seguras, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de daños y el balance de víctimas en varias regiones del país.

De acuerdo con el balance entregado por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, al menos 164 personas fallecieron y cerca de mil resultaron heridas tras los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que impactaron diversas regiones del país, incluida Caracas.
Tras los fuertes sismos registrados esta tarde en el país, hemos decretado Estado de Emergencia en todo el territorio nacional.
— Delcy Rodríguez (@delcyrodriguezv) June 25, 2026
Hacemos un llamado a todos los ciudadanos y ciudadanas a mantenerse atentos, en resguardo y con la mayor calma posible. pic.twitter.com/WFlj6rVs0U
La situación más crítica se reporta en el estado La Guaira, declarado oficialmente como “zona de desastre”. Las imágenes difundidas desde la región muestran edificaciones colapsadas, estructuras reducidas a escombros y severos daños en la infraestructura local, incluido un hotel.

Entre las áreas más afectadas también figuran los municipios de Morón y Montalbán, en el estado Carabobo, donde se registraron derrumbes totales de viviendas y reportes de personas atrapadas bajo los escombros. En Caracas, las autoridades informaron daños estructurales, profundas grietas en edificaciones y el desplome de varios inmuebles.
En Aragua y Miranda también se reportaron afectaciones en sectores urbanos, con caída de mampostería y evacuaciones preventivas de edificios residenciales. Mientras tanto, en La Guaira se activaron alertas preventivas ante la posibilidad de variaciones en el nivel del mar, generando momentos de tensión entre la población costera.

Ante la magnitud de la emergencia, la Organización de las Naciones Unidas anunció el despliegue de equipos especializados para apoyar las labores de búsqueda, rescate y atención humanitaria. Además, se activaron mecanismos de coordinación internacional para respaldar la respuesta de las autoridades venezolanas.
Los organismos humanitarios advirtieron que la tragedia podría profundizar las necesidades existentes en el país, donde millones de personas ya requerían asistencia antes de la emergencia. Las labores de evaluación continúan mientras persisten las dificultades de comunicación y acceso a información en algunas zonas afectadas debido a las condiciones de la red eléctrica.