El Ministerio de Relaciones Exteriores destacó que la agenda medioambiental es uno de los puntales de la política impuesta por el presidente Lula da Silva.
Brasilia (EFE).- Autoridades brasileñas, líderes indígenas y movimientos ecologistas participaron en una reunión preparatoria de la Cumbre de países amazónicos que Brasil acogerá en agosto próximo, con el propósito de "salvar" al mayor pulmón vegetal del planeta.
La ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, encabezó la reunión junto a otros miembros del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y sostuvo que la Cumbre de los días 8 y 9 de agosto, que se celebrará en la ciudad brasileña de Belém, deberá "rescatar" los principios contenidos en el Tratado de Cooperación Amazónica de 1978.
Le puede interesar: Informe alerta que la Amazonía requiere de cuidados intensivos para salvarla
De ese acuerdo, firmado por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, nació en 1995 a la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), cuya última cumbre fue realizada en 2009.
La OTCA ha mantenido desde entonces su trabajo de coordinación de políticas desde su sede en Brasilia, pero también ha sufrido las diferencias políticas surgidas en la región, que ahora se pretenden superar en la Cumbre de este año.
Según Silva, "la cumbre deberá ser una referencia y darle un nuevo sentido de cooperación a la OTCA, un paraguas que permite discutir otros acuerdos específicos" para proteger ese bioma e impedir que "la destrucción de la selva supere el 20 %", que identificó como "punto de no retorno".
Le puede interesar: Fuerzas unidas en torno a la Amazonía