Naciones Unidas recordó que el caso ha estado en manos de cinco jueces, sin apenas avances.
A través de un comunicado, la misión de la ONU en Haití consideró "urgente" que se pongan a disposición de la Justicia haitiana los medios necesarios para avanzar en la investigación y que los responsables del asesinato sean llevados ante la Justicia.
Asimismo, apuntó que desde que se cometió este crimen, la creciente inseguridad, ligada a la proliferación de actos de violencia cometidos por bandas armadas, ha aterrorizado a los ciudadanos haitianos y ha acaparado el debate público en un contexto donde los desafíos que enfrenta el país aumentan día a día.
El presidente Moise fue acribillado hace un año en su residencia privada de Puerto Príncipe a manos de un comando.
La complejidad del crimen, sumada a las circunstancias adversas que vive Haití, llevaron al primer ministro, Ariel Henry, a solicitar ayuda en la resolución del caso a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), dos meses y medio después del asesinato.Más recientemente, fue la familia de Moise la que envió una comunicación al relator especial de la ONU para ejecuciones arbitrarias y extrajudiciales, en la que apuntaba, con pruebas y detalles, "la voluntad de ciertas personas, instituciones y gobiernos de impedir el buen funcionamiento de la Justicia" en esta causa.
En una entrevista con Efe con motivo del aniversario de la muerte del mandatario, el ministro de Justicia, Berto Dorcé, no cree que se pueda hablar de negligencia en el caso, aunque sí reconoce la "lentitud" en la investigación del magnicidio.