Washington (EFE).- Los países de la Organización de Estados Americanos, OEA, expresaron su compromiso de apoyar a Haití en el “desafío” de su reconstrucción después del terremoto de magnitud 7,2, ocurrido el pasado 14 de agosto, que cobró 2.189 vidas y dejó 12.268 heridos.
El Consejo Permanente de la OEA celebró una sesión virtual extraordinaria para analizar la crisis humanitaria en la azotada nación caribeña, que congregó a ministros y viceministros de distintos países miembros y socios de esta organización, así como a representantes de instituciones regionales de financiación regional. En la cita también estuvo presente el primer ministro haitiano, Ariel Henry.
Este terremoto se produjo justo 11 años después de que otro sismo devastara la capital del país, Puerto Príncipe, y causara más de 300.000 muertes y un número similar de heridos.
Henry destacó en su intervención que el último seísmo ha sido “aún más potente” que el ocurrido en enero de 2010, e indicó que esta vez resultó afectada una región menos poblada, en el sur del país, lo que explica que el saldo en término de vidas humanas, de lesionados y destrucción material sea menor.
Henry, que citó cifras del Centro de Operaciones de Urgencias Nacional, indicó que hay 2.189 muertos confirmados, 12.268 heridos y alrededor de 332 desaparecidos. En suma, el sismo afectó a unas 136.080 familias y ha destruido puentes, vías, viviendas y edificios.
El dirigente haitiano agregó que 48 horas después del devastador movimiento telúrico la zona siniestrada fue azotada por la depresión tropical Grace y advirtió de que se anunciaron “dos huracanes más potentes antes de que concluya la temporada de ciclones” actual.
Según el primer ministro, una vez superada esta “etapa de urgencia”, que estimó que durará “algunas semanas”, deberán a comenzar a pensar en la reconstrucción.