Seúl, (EFE).- El histórico anuncio de que las dos Coreas desfilarán juntas y compartirán un equipo en los Juegos Olímpicos de PyeongChang no ha contentado a muchos en el Sur, donde se critica que los acuerdos promocionan al régimen o son injustos para los atletas locales.
Otro acuerdo que no ha sentado bien en el Sur es la del envío de esquiadores surcoreanos a la estación norcoreana de Masikryong para que entrenen, al considerar que promociona un proyecto abanderado personalmente por el líder Kim Jong-un que el régimen emplea como reclamo turístico.