Tras las manifestaciones por el mal estado del plantel, el Gobierno municipal se comprometió a intervenir la infraestructura y mejorar las condiciones de salubridad de forma inmediata.
Crisis sanitaria y deterioro de la planta física
Durante la movilización, los jóvenes señalaron problemas críticos de insalubridad provocados por el excremento de palomas, la presencia de reptiles en las instalaciones y el mal estado de las baterías sanitarias. A esto se suma la falta constante de agua potable, el deterioro de los techos en el bloque principal y la inoperatividad de la planta eléctrica, factores que han derivado en casos de enfermedades respiratorias entre los miembros de la institución.
Ante la presión de la protesta, se llevó a cabo una reunión en el recinto de la administración, donde delegados del Gobierno municipal y representantes de la comunidad educativa establecieron una hoja de ruta. Entre los compromisos alcanzados, destaca la intervención inmediata de la secretaría de Infraestructura para realizar jornadas de limpieza, desmonte de maleza y el cerramiento de áreas para evitar el anidamiento de aves.
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Compromisos contractuales y soluciones a largo plazo
De igual manera, se anunció que el área jurídica revisará la posibilidad de aplicar las excepciones contempladas en la Ley de Garantías, con el fin de avanzar en procesos de contratación que permitan atender las necesidades más urgentes de la institución. Asimismo, se estableció el compromiso de revisar y ajustar el proyecto presupuestal destinado a la remodelación total de los techos y cielorrasos del bloque principal.
Una próxima reunión de seguimiento determinará el alcance de estas obras, mientras la comunidad educativa permanece a la espera de que los compromisos se conviertan en mejoras reales.