El guajiro se hizo presente en el marcador con un gol y una asistencia; jugadas que le valieron para el aplauso de la afición cuando fue sustituido.
Ya son más de cuatro años desde que el United venció por última vez al Liverpool en la Premier League. Y el fin de esa racha no parece estar cerca. El Liverpool disfruta ahora del puño de hierro del que gozó el United en las últimas dos décadas. Somete a su rival con uno de los mejores equipos del continente, mientras Ralf Rangnick, con los días contados, intentó achicar aguas desde el vestuario.
Una triangulación entre Díaz, Matip y Mané en la que el senegalés dio un pase de espaldas de primeras para meter la pelota como un cuchillo entre los centrales. Dejó solo a Salah, que no podía fallar y que anotó su primer tanto en más de un mes. Exquisitez y fantasía. Golazo.
Andy Robertson, con un robo en campo propio, inició una contra que llegó hasta las botas de Díaz. El colombiano colgó la pelota y Mané, con la zurda, la cruzó junto al palo. El tridente se marchó contento. Tanto Salah, como Mané y Díaz sumaron un gol y una asistencia cada uno.
La humillación ya no era por aplastamiento, sino por sencillez. A los 'Reds' no les hacía falta apretar, esforzarse al máximo. Con muy poquito, con un soplido, derribaban al United. Así llegó el cuarto, pelota de Jota para Salah, picada con ayuda de Wan-Bissaka y otro para la saca.
El triunfo permite al Liverpool dormir líder, con dos puntos de ventaja respecto a un Manchester City que recibirá este miércoles al Brighton & Hove Albion, un equipo que viene de ganar a Arsenal y Tottenham Hotspur.