Con tristeza, nostalgia y hasta envidia nos tocó ver la recta final del mundial a los de este lado del planeta, nuestros 5 equipos no pudieron estar dentro de los mejores 4 del mundial de Rusia.
Por: Hernán José Peñaranda Fernández
¿Qué sucedió? ¿Estaremos muy lejos del nivel europeo? ¿Por qué desde 2002 no hay un campeón suramericano en un mundial? Además de estos, son muchos los interrogantes que hay en el ambiente por el fracaso mundialista; Europa con este ya tendrá 12 mundiales a su favor y nosotros nos empezamos a alejar, solo poseemos 9 títulos; y no es por falta de jugadores, no es ninguna novedad decir que los principales clubes europeos cuentan en sus filas con hombres nacidos en estas tierras y que somos exportadores de jugadores constantemente, quienes en muchos casos salen a temprana edad a buscar su sueño europeo.
Por tanto urge una reunión extraordinaria de Conmebol para analizar detalladamente el porqué del bajo desempeño de las selecciones. Las cosas no pueden tomarse a la ligera y decir que todo está bien, porque claramente no lo están. ¿Será que estamos engañados con el nivel de las eliminatorias? Tal vez estén emparejadas por lo malo de los equipos; son emotivas y emocionantes, disputadas, ¿Pero son de alto nivel? Ya empiezo a pensar que no, quedó demostrado que nos quedó grande jugar el mundial, en el orden en que llegaron las selecciones clasificadas fueron saliendo. Perú que llegó gracias a un repechaje con la modesta Nueva Zelanda, jugó aceptablemente, pero no le alcanzó para pasar de la primera ronda; Colombia y Argentina quienes aseguraron la clasificación en las última fecha de las eliminatorias, tuvieron mucho problema para pasar la primera fase del certamen y ambas chaqueteadas en octavos de final por Inglaterra y Francia respectivamente. Y cuando aún quedaban nuestras dos mejores cartas, Uruguay y la favorita Brasil no pudieron avanzar a las semifinales, también fueron incapaces ante el reto de vencer a los europeos, no encontraron la manera de ganarle a Francia y Bélgica respectivamente.
Es cierto que contra el poderío económico y la organización europea es complicado luchar, pero es hora de reaccionar, talento hay, pero los del viejo continente nos dieron en este mundial una lección de cómo afrontar una copa del mundo; basta ya de improvisaciones, tenemos que volver a ser protagonistas y vencedores de esta cita orbital. Y por si fuera poco recordemos que a nivel de clubes no gana un equipo suramericano un mundial de estos desde 2012.
En definitiva hay algo de fondo para evaluar, las inversiones económicas desde la base en las categorías menores, en infraestructura deportiva, social, etc.
Lastimosamente el fútbol es un caso más permeado por la corrupción en los países latinoamericanos, nada de raro tendría que este fuera el motivo de este pobre resultado; pues muchos dirigentes de por acá estuvieron implicados en el famoso y lamentable escándalo, el reciente y recordado FIFAGate.
Pensemos que las cosas pueden mejorar, es hora de demostrarle nuevamente al mundo que acá hay talento, pero que ya es momento de mezclarlo con otros factores para que vuelvan los buenos resultados prontamente.
¡Chao!